La vida con príncipe azul
No sé si es una característica propia del espécimen que me tocó en suerte, pero Él siempre se está quejando de lo gordo que está.
Vive haciendo planes que jamás concretará, del estilo “este mes empiezo la pileta”, o “voy a jugar a la pelota con los chicos una vez por semana”, y habla de ellos todo el tiempo, como si la sola mención de un partido de fútbol le hiciera quemar 700 calorías.
Y la falta de voluntad no se limita a la actividad física –convengamos que ya se sabe que es vago, porque el control remoto es una extensión de su mano- sino que es como un pichicho que se come todo lo que le ponés en el plato. Si hay una milanesa, come una; si hay seis, come seis. Si abre la heladera y hay jamón y queso para hacer una tarta, se hace tostado y lo baja con un litro de coca.
Cada vez que se pesa jura que se terminó, que él le ganará la batalla a los kilos, que se va a poner bien bueno, que se convertirá en un machote latino bomba sensual para mí y para todas…
Y yo digo que está bien, que le voy a hacer ensaladas y carnes magras, que se acabaron las facturas el domingo a la mañana, que basta de chocolatitos para acompañar Lost…
El tema es que no puedo resistirme a mimarlo con alguna cosita dulce cada vez que se porta bien, o nomás porque es lindo y tiene los cachetitos suaves y me gusta cómo se ríe, y entonces después pasan estas cosas:
- Te dije que estoy gordo, que quiero bajar de peso ¡¡Y comprás dulce de leche!! ¡No me respetás! ¿Me querés matar? ¿No sabés que si está ahí lo voy a comer?
- ¡Pero es light! Podés comer una cucharada por día, untada en una tostada de pan negro en el desayuno…
- Yo lo como solo.
- Bueno, una cucharada tiene 56 calorías.
- ¿Cuánto?
- 56.
- Ah… me comí como 500
¿Quién tiene la culpa de que él esté rechoncho? ¿Yo porque dejo un pote de dulce de leche light en la heladera, o él que se lo come completo en una tarde? ¿Yo que le hago ensalada de frutas o él que se va a comprar un cuartito de crema americana para ponerle encima? (“¡Copa melba!”)
Si la culpa es de él, que no perdona un alfajor, ¿por qué me siento responsable? ¿Será que a mí me gusta así, panzoncito? ¿Es porque inconscientemente quiero ser la más linda de la pareja? ¿O es que así me aseguro doblemente que no me deje, porque: a) a las chicas no les gustan morruditos y b) le doy de comer entonces me ama porque establece una relación básica del orden: mujer–comida-amor?
Lo peor es que le compro yogur entero.
Basta de blogs de ingratas minas solas. ¡Estar felizmente en pareja es mucho peor! elenapaoloni@gmail.com
Daneri
11 de Marzo, 2008 a las 21:49
Definitivamente es característica del género. Habrá excepciones, pero pocas.
En general, gordos o flacos, en mayor o menor medida es así:
Sea mucho o poco, siempre comemos hasta ver el fondo. Si somos todos varones y es pizza o alguna comida repartible en porciones, comemos más rápido para que nadie coma nuestra porción. La de más queso se va primero.
Si depende de nosotros, sea lo que sea, lo prepararemos de la manera que requiera menos esfuerzo. Léase frío, en sándwich, crudo…
Si no hay gaseosa, podemos no tomar, pero si hay, la tomamos.
Y dulces y golosinas como turrón, alfajor, o esas barras de chocolate con caramelo, maní y demás (que son re chiquitas y pesan un kilo), el mínimo requerido es dos. Uno solo siempre es poco.
Este comentario me hace acordar a El Tano, en avellaneda, casi frente a la UBA, en ese disneylandia parrillístico sí que vi gente comer como en ningún otro lugar.
En cuanto a actividades físicas como gym… sólo si va algún amigo, sino entre averiguar, anotarse e ir da tanta fiaca que no se concreta.
:)
12 de Marzo, 2008 a las 3:01
Quedate tranquila… ya vas a engordar vos! Pero él no va a ser tan indulgente con tu dieta, de eso estate segura.
Tampoco va a pensar las bondades de tu pancita prominente, ni la va a mirar con cariño como vos la vas a mirar… como un tesoro magnífico que querés estrujar y morder. NADA DE ESO. Te va a sentenciar: “tenés que ir más seguido al gimnasio”, “es una cucharada de dulce de leche light por día”, etc.
manuco
12 de Marzo, 2008 a las 11:48
hey melem
que onda eso de la “pancita sexy” en el hombre?
existe? o es verso total?
salutaciones
m.
andy w
12 de Marzo, 2008 a las 12:09
Si él quiere comer va a comer. Vos no lo incentives y ni compres porquería. Él hará el resto (si quiere!)
eltrava
12 de Marzo, 2008 a las 12:12
Cuantas verdades.
Amo tu nuevo blog.
Elena
12 de Marzo, 2008 a las 13:02
Yo le digo sí a la pancita, pero creo que es porque no quiero un hombre que tenga mucho mejor lomo que yo… soy una persona horrible.
manuco
12 de Marzo, 2008 a las 13:24
jejej
esos chabones de gimnasio que andan todo el tiempo mostrando la cubetera (abdominales tambien conocidos como “los ravioles”)
son penosos…
de hecho, los tipos que empiezan a cuidar su cuerpo terminan ocsesionandose con ello (y andá a saber si no terminan morfando trapo en el gym… ojo eh)
ClavículasExuberantes
12 de Marzo, 2008 a las 14:56
El que dice que la cubetera marcada es penosa es pura envidia.
Cuidar el cuerpo no siempre deriva en obsesión, y es saludable.
manuco
12 de Marzo, 2008 a las 17:01
Clavi:
el ambiente de gym no sólo exacerba el complejo de narciso en el varón, si no que puede tener serio impacto en el comportamiento habitual: mirarse compulsivamente en las vidrieras, hacerse los claritos, usar ropa deportiva hasta cuando no se ha a hacer deporte…
Carolina A
12 de Marzo, 2008 a las 18:00
Olvídelo, Elena. Yo interrogo a Martín que comió en el trabajo todos los días y siempre en las anécdotas está su marido en el medio. Escucho “comida china, galletita, [nombre de su marido], muffin” una docena de veces.
Ud se quemará las pestañas haciendole verduras para que él se atiborre de bizcocho en el trabajo. Ud haga como yo: le cocina lo que le viene el gana y le dice que es de dieta. Martín está convencido de que el milhojas de papa no engorda desde hace décadas. Preguntele, y le discutirá a muerte.
phuongnana
13 de Marzo, 2008 a las 0:44
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Marianelin
13 de Marzo, 2008 a las 2:45
Elen, primero que nada FELICITACIONES POR EL BLOG, ES GENIAL. Muy ingenioso y muy real sobre todo, no esperaba menos de vos.
Segundo, en mis 24 años (que no será una vida, pero tampoco es poco) conocí mucha gente horrible y su talle de pantalón era 23. No jodas… y como dice una frase muy popular: “Lo que importa es lo de adentro”. Y yo siempre te banqué, así de turra como sos, porque así nos entendimos siempre (será porque estamos cortadas por la misma tijera, jaja).
Besos
:)
13 de Marzo, 2008 a las 11:27
¿Marido o pareja con la cual convive?
A mí me parecen patéticas las minas que hablan de “marido” sin tenerlo. Es como tener vergüenza de no estar casada o tratar esconder la frustración que esto le provoca a algunas.
Por eso me gusta cuando hablás de “convivencia” y no de “matrimonio”.
Cuando a mí me hablan de mi “marido”, respondo feliz: “Mi novio, con el que vivo”.
Marie
13 de Marzo, 2008 a las 13:01
Elen, peor lo mío que convivo con un eterno flaco de esos que se zampan una milanesa con fritas y un flan mixto en cada comida y no engordan un gramo.
Es el hipopotamo de Pumper Nic, su hambre es inagotable y siempre flaco (y va a seguir siempre así, es genético, mi suegro es igual).
Odioso.
luli32
13 de Marzo, 2008 a las 16:32
Yo adoro la pancita de mi chico. Es una pancita no un desparramo de grasa. Cuando lo conoci era más bien flacucho pero de a poco fue poniendose lindo, y vive diciendo que está gordo y yo insistiendo que esta más lindo y es más abrazable.
Los hombres muy huesudos, flacos o demasiado fibrosos me dan impresion.
saludos
Carlota
14 de Marzo, 2008 a las 0:32
A mi me pasa exactamente lo mismo que a Marie y es horrible por que vos comes y lo notas enseguida y ellos siguen divinos , igual a mi en particular me parece sexy que tengan pancita. Estoy en plan de engordarlo , algun consejo?
Dani
14 de Marzo, 2008 a las 14:34
a mi me gustan gorditos. esos que se comen la vida y despues te dicen “pero yo no como mcuho”, es decir, una mujer con cuerpo de hombre. el problema es que el 90% de los hombres come el 700% mas que las mujeres y no engordan. me cago en el metabolismo femenino y en su lenta absorcion de las grasas. me cago en los hombres que se pueden comer un cuarto de helado todas las noches y tener su abdomen como una cubetera. mi novio pesa 20 kilos menos que yo, eso es un problema. salgo con un escualido y yo soy un tanque y ahi comprobe la teoria. los dos comemos lo mismo, el se peso la semana pasada y habia adelgazado 2 kilos, yo me pese y engorde 5, y trabajamos de lo mismo, los dos con el culo sentado en una silla diseñando pelotudeses todo el dia. odio la matematica.
daniel de rosario
14 de Marzo, 2008 a las 23:37
En realidad ir de a dos en el mercado es en días y horas picos es para ir ganando un lugar en la caja, hablo cuando uno va por dos boludeces que no la podes reemplazar con nada ejemplo aceite y café, bueno podes suplantarlo por margarina derretida y tomarte un te pero no es lo mismo.
Lo que no soporto y esto me llevo al límite del divorcio es ir al VIDEO juntos, lo solucionamos fácil, yo espero afuera.
Saludos.
daniel de rosario
14 de Marzo, 2008 a las 23:39
ESTUPIDO YO, pegue mal el comentario, ahora voy al otro y lo pego, ja ami me vas a joder.
ediphici
15 de Marzo, 2008 a las 0:22
jajajajajaja, a mi también me gusta panzoncito, el es como el tuyo todos los viernes en la noche,” no ya me pondré ahacer ejercicio, no me gusta esta panzota” y al día siguiente se loncha todo cuanto hay en el refrigerador
Sunshine
15 de Marzo, 2008 a las 14:25
La culpa, lamentablemente, siempre es nuestra… De los Chanchos, digo, que no podemos controlarnos!
Mi marido no tiene tus detalles, si le digo que empiezo a dieta, me retruca:
Jodete, hay fideos caseros para comer.
Y claro… ¿Cómo resistir?
Mili
15 de Marzo, 2008 a las 22:44
Buuuaaaa!!!
Mi novio tiene un lomo espectacular!!
les juro que es igual al de los chicos de las publicidades de Calvin Klein.
Y lo peor es que SE COME LA VIDA!!!
y yo la devoro a su par…
Le encantan sus abdominales, su cola, sus brazos marcados… y después viene y me dice que yo le encanto como soy!!! :S
Tengo TODO. Cola, panza, celulitis, soy bajita. No puedo negar que soy linda, jeje…
pero me cuesta entender que yo le guste tanto, viendo cuánto interés tiene él en estar en forma!!
Aguante la diversidad en los gustos!!!!
Cronopio
16 de Marzo, 2008 a las 16:44
por qué absolutamente toooodos los hombres quieren combatir los kilos de más con natación???? que no se dan cuenta de que nunca van a ir???
Rúcula
17 de Marzo, 2008 a las 2:18
Yo a mi oso lo quiero seguir teniendo hecho un oso porque no soportaría que alguien pese menos o lo mismo que yo. Y a pesar de que él me dice que yo debería hacer abdominales, teniendo más caderas que yo, lo quiero así, gordo y peludo. Es como vos decís, si ellos pegan un lomazo, se les va a ocurrir que pueden levantarse alguna “minita”, de esas que tienen 22 de talle de jeans.
Laura
17 de Marzo, 2008 a las 12:28
Exacto! Te comprendo absolutamente.
Estoy encantada con tu blog!
Saludos!
NëNa GräNde
27 de Marzo, 2008 a las 15:18
Juaaaaaaaa!!! Bueno, vos ya sabés que en mi caso me maté a dieta 6 meses para bajar 12 kilos (que ya son 10…) y que el zanguango de mi hombre baje 14 en 3 meses y todo el mundo se olvide de mí y le digan sólo a él “pero qué flaco estás!!!”…
PD: Qué mal le hacen las pascuas a la dieta…