La vida con príncipe azul
Ganarle a la rutina es un desafío que estoy dispuesta a superar. Sé que el jogging y el piyama son los enemigos del romance, así que decido no volver a caer en las garras del suave algodón.
Mi misión: recuperar la fogosidad perdida.
Día 1:
Llego a casa a las 11 de la noche. El chango mira la tele en la cama.
Me grita desde el cuarto que prepare algo de comer así cenamos acostados porque está muerto. También necesita unos masajes en la espalda.
Los stilettos que había preparado para jugar quedarán para alguna otra oportunidad, total la semana recién comienza.
Día 2:
No vuelvo tan tarde del gimnasio, así que me baño enseguida y me exfolio las piernas con un gel de mango y manzanilla. Miro con desdén a las chancletas de toalla y en cambio me decido por unas ojotas plateadas y una camisita de gasa blanca, bastante transparente.
Tengo tiempo hasta que llegue mi concubino decido hacer una cena especial: costillitas de cerdo con batatas al horno y salsa de mostaza.
Estoy concentrada en las costillitas y descuido las batatas, que empiezan a chamuscarse. Trato de sacarlas lo más rápido posible y con la asadera golpeo el mango de la cacerola donde se calienta la salsa, que me cae íntegra sobre la camisa.
Grito de dolor mientras vuelan los carboncitos ex-batatas por el aire. Dejo todo en el piso porque me quemo viva y la camisa me salió 80 pesos.
Refriego como loca en la pileta de la cocina para sacar la mancha amarilla de la gasa finísima. Levanto la cabeza y lo veo a Él parado en la puerta, muriéndose de risa.
Pedimos una pizza.
Día 3
La adversidad no me va a ganar. Los stilettos me siguen esperando, y mi conjuntito de lencería nuevo también.
Me perfumo “donde quiero que me bese” y lo espero.
Suena el teléfono: “Amor, como por ahí con los chicos y voy para casa. Voy a llegar tarde así que no me esperes“.
Miro por la ventana, resignada. Me parece ver dibujado en las estrellas el mensaje “siga participando“.
Día 4
Está un poco fresco para andar semidesnuda, así que me dejo la ropa de calle. Pero vuelvo a la carga con los stilettos. Hace mucho que no los uso. Creo que me los puse alguna vez para una fiesta y quedaron ahí juntando polvo hasta esta semana. Con ellos mido un metro setenta y mis piernas tienen un largo saludable. No me siento un tapón de océano, sino una mujer sensual, alta, flaquísima, deseable.
Me duelen los pies como si me los estuvieran golpeando con un martillo, pero no me importa, soy la más diosa.
Cuando llega lo abrazo y lo beso con pasión. Me mira de arriba abajo con lujuria y cuando pienso que me va a decir la guarangada mas sexual del mundo lo que sale de su boca es:
“¿Y esos zapatos? ¡Atrasan mil años!”
Día 5
Ni piyama, ni stilettos, ni costillitas ni camisa transparente ni una mierda.
Lo espero desnuda.
Esta noche habrá sexo así sea lo último que haga.
Basta de blogs de ingratas minas solas. ¡Estar felizmente en pareja es mucho peor! elenapaoloni@gmail.com
Tatiana
27 de Abril, 2008 a las 20:38
jajajajajaja
hace mucho que leo este blog, y religiosamente todos los dias voy a mis favoritos y hago click para ver si subiste algo nuevo…
como me rei… sos una genia…
Muchos besos
Tati
maria noel
27 de Abril, 2008 a las 20:57
y???
marina
27 de Abril, 2008 a las 21:45
sé lo que sentís. lo he esperado disfrazada y cancela, le he preparado cenas especiales, viene cenado y tarde, perfumada y con velas.. está cansado.
Eushi
27 de Abril, 2008 a las 23:49
MUY, PERO MUY BUENO tu blog. Este post fue genial. Excelentísimo, aunque me parece que estás siendo demasiado tolerante con cosas que no vas a soportar x el resto de tu vida……….. habría que ir poniendo límites desde ya.
que sigas escribiendo así de GENIAL!!
Eushi
27 de Abril, 2008 a las 23:51
PD: no me gustan los smileys de estas páginas… prefiero los analógicos.
Sravaka
28 de Abril, 2008 a las 10:13
Casate conmigo!!!
Jesi
28 de Abril, 2008 a las 10:41
Atrasan mil años?!!!!??!?!?!?!?!?!
Qué hombre dice eso?????
Leticia Pizca
28 de Abril, 2008 a las 14:37
pero esta es la misma chica que le decía que no a su chango cuando le hacia sexo oral?
hipocresía, hipocresía!
saludos!
Caro
28 de Abril, 2008 a las 14:50
Y claaaaaro… hay que ir al grano!!!
. Mariano
28 de Abril, 2008 a las 14:54
Es que uds las mujeres son tan complicadas. Basta de indirectas, hay q ir a los bifes
Botonuua
28 de Abril, 2008 a las 15:17
ayy me enterneciste mucho con este post, sobretodo con el mensajito en las estrellas… jaaaa!
Diego
28 de Abril, 2008 a las 22:02
Genial. Todo el post completo. Ay ay, qué divertido.
luli32
29 de Abril, 2008 a las 0:01
tal cual!!!!! pone la calefaccion y en bolas por toda la casa ….. con el perfune, no se no me gusta besar y quedarme con gusto a perfumepero cerca de donde queres que te huela si …..
moño colorado tipo regalo en el cuello o la cintura tambien vale!!!!
si asi no se entiende……. queda tirarte en palomita cuanto entre sobre su …. bueno, ahi.
un saludo
Gabi
29 de Abril, 2008 a las 0:26
Con los hombres no cuentan las indirectas. Los hombres tienen un interruptor, y no hay vuelta que darle. Perdón por lo directa.
frank zappa
29 de Abril, 2008 a las 9:45
no habra forma de que las cosas sean mas equilibradas?, por que los pibes como el chango tienen mujeres asi como vos? yo quiero una elena, bueno ya tengo una, pero es hija, quiero una como vos
inou
30 de Abril, 2008 a las 10:57
Bueno, por lo menos es tu marido!! Podés hacer todas esas artimañas en la intimidad de tu hogar. Peor es cuando querés despertar los instintos en un colgado miope, pensando “mirame mirame mirame” cada vez que te lo cruzas y que después de los bifes te diga que no se había dado cuenta de nada!! Con todo lo que una había laburado!
Leo tu blog todos los días, muy bueno.
Sunshine
30 de Abril, 2008 a las 21:05
Mi marido daría su vida porque yo fuera 1/4 como vos.
Chitrula Total
1 de Mayo, 2008 a las 16:52
Linda que bueno tu blog!!!
Me lo lei sin respirar esta genial!
En cuanto a la recuparación de pasión.
Proba mejor en la mañana que en la noche, dicen los cientificos que al levantarse tienen su mayor pico de testosterona.
Podés probar despertándolo con algo más lindo que la alarma del radioreloj, y llegar los dos con sonrisa de oreja a oreja a trabajar!!
Suerte!!
Carla
2 de Mayo, 2008 a las 13:01
puff! mucho Fromm hay por aqui!!
muy bien explicado. suerte que lo estás poniendo en práctica.
parabens!
ariel
2 de Julio, 2008 a las 15:08
no creo que exista la mujer que haga toooodas esas cosas
esta bien es un relato imaginario pero cualquier hombre no dejaria pasar la oportunidad de “disfrutar” a una mujer por mas que la tenga a diario