Si bien luchamos contra ella día a día, la incontinencia verbal es un flagelo que amenaza con romper la armonía de nuestra pareja cada vez que abrimos la boca.

Para mí no hay nada más lindo que poder charlar acurrucada en el sillón con el chango, después de comer y tomando un tecito, pero a veces me voy de mambo y le cuento cosas que le molestan y lo sacan de quicio, o no le interesan y lo aburren hasta el desmayo.

Vienen a mi mente momentos realmente incómodos, como cuando se me escapó que uno de mis jefes me había elogiado las gomas o que una de mis amigas piensa que él es feo, y la verdad es que me costó bastante tiempo y favores sexuales lograr que olvidara esas “nimiedades”.

Por otra parte, estilo de vida actual nos impide disfrutar de mucho tiempo junto a nuestro querido mostro, así que debemos esforzarnos por minimizar estos momentos desagradables.

Después de varias semanas de análisis exhaustivo, he compilado esta lista de cosas que jamás debés contarle a tu chango. Buen provecho.

1) Que te gusta otro

Es muy común que las parejas confundan confianza con tener carta blanca para decir cualquier cosa, total “está todo bien“. Pero tu chango necesita, además de sentirse deseado, sentirse el único.

Entonces, si creés que podés hablar con él de todo, controlate. Porque un comentario al pasar como “Tiene lindos ojos Francisco” le va a arruinar la noche, y a vos también. (Y a Francisco no lo vas a poder ver nunca más).

> Propuesta Pájaro en mano: Cuando te pregunte si te gusta Juan, negale todo y llamá a una amiga para contarle, y de paso repasar con lujo de detalles el sueño calentito que tuviste con el chico del subte de las 8:40.

2) Con cuántos hombres dormiste antes de conocerlo a él

Tu concubino no es tu amigo, o mejor dicho es tu amigo o en algún momento lo fue o no sé, pero además es el único que hoy tiene derecho legítimo a tocar tus partes privadas. Y hasta donde él sabe -o quiere saber- esas partes jamás fueron tocadas por ningún otro sátiro degenerado asqueroso.

Hay que tener mucho cuidado con este tema en particular, porque él intentará hacerte caer en la trampa y convencerte de que no hay problema, que no le importa tu pasado y que entiende que tuviste una vida antes de él así que podés ser sincera.

Patrañas. Ni bien abras la boca te va a armar quilombo. Y ni hablar si conoce alguno de los miembros de tu lista. Ahí “fuistes“.

> Propuesta Pájaro en mano: Llamá a la amiga del punto anterior y armen la lista juntas. Seguro que ella se acuerda de alguno que a vos se te pasó.

3) Cómo te fue en el médico

Además de tener poca capacidad para retener información, los hombres son fácilmente impresionables.

Si no es cuestión de vida o muerte, evitá comentarios como “La colpo me dio bien, pero igual el doctor vio unos puntitos blancos que no le gustaron así que me dio óvulos. ¿Ves? Son estos cositos chiquititos que van en…“, o “Me tengo que hacer una colonoscopía porque puede haber un espasmo en esa zona y es lo que me impide ir bien de cuerpo, porque viste que yo estoy siempre constipada y…” …puaj.

> Propuesta Pájaro en mano: Charlalo con tu abuela o con alguna tía hipocondríaca. Ellas hasta te pueden recomendar más profesionales o medicamentos que a ellas les dieron resultado.

4) Cuánto te salió la cartera

Vos y yo sabemos a simple vista que pagaste por lo menos cuatrocientos pesos. La chica que te empujó en el colectivo hoy también lo sabía, y también la cajera del coto. Pero él no tiene idea, y es mejor que se mantenga así.

Si pagás una suma exhorbitante por un artículo de moda, no sólo ponés en riesgo el presupuesto de todo el mes, sino que lo harás preguntarse con qué clase de loca irracional capitalista superficial está viviendo, y además se daría cuenta de por qué comen arroz cuatro veces por semana.

En mi caso, mi política es que el chango jamás debe ver la etiqueta que indica que una prenda es nueva. Es más, las arranco ni bien salgo del negocio, para estar segura de que no se me va a traspapelar en casa. Si él pregunta si algo es nuevo, le digo, indefectiblemente “Ay, no, lo tengo hace mil años…“.

> Propuesta pájaro en mano: Mostrale la cartera a la compañera de trabajo que más detestes, así te envidia. Con el arroz hacé croquetitas.

5) Qué está comiendo

Al chango no le gustan las verduras. A duras penas te come choclo y tomate, papa, batata… las verduras de los niños.

Lo que no sabe es que hace semanas que en el relleno de la tarta le vengo poniendo bróccoli, zucchini, berenjena y zanahoria, todo pasado por la pimer para que no se note.

Hasta ahora no recibí quejas, pero sé que si algún día le confieso qué tiene la empanada o qué le puse a la terrina va a empezar a hacer arcadas en medio de un mar de insultos y va a correr a comprarse una milanesa a la rotisería más cercana.

> Propuesta Pájaro en mano: Si te dice que no le gusta el morrón, ponelo igual en la salsa y procesalo todo, como hacen los de esa marca conocida de sopas y calditos. Ni se va a dar cuenta. Además, con un poco de queso tapás todo.