La vida con príncipe azul
Si hay algo que aún no hemos perdido con el chango es la pasión.
Claro que es una pasión algo más esporádica y un poco menos adrenalínica, pero aún así es altamente disfrutable.
Qué lindos esos momentos en los que uno se deja ir, se entrega sin más y disfruta de la piel del otro, de su olor, de su calorcito…
Chango:
Che, negra, estamos complicados con las panzas…
Elena:
Quiénes, ¿nosotros? ¿Nuestras panzas?
Chango (señalándose el pecho)
Sí… ¡Nos salen de “acá arriba”!
Elena (negación total):
…Pe…pero… ¡yo hago fight-do! ¡Y voy a correr a la plaza!
Chango:
Bueno, yo no te digo nada, yo también estoy gordo.
Elena:
No, no, yo no engordé, estoy hinchada, hinchada! ¡Es eso!
Chango:
No te estoy criticando, nada más te digo que están más grandes.
Elena:
Entonces tenemos que hacer algo para la angustia.
Acto seguido nos calzamos los joggins y salimos corriendo… hasta el kiosco más cercano, a comprar dos cachafaz y una coca.
(Light, maestro.)
Eso sí: mañana me calzo las llantas y voy al gym; no dejaré que una barriga irrespetuosa me dinamite las noches especiales.
Basta de blogs de ingratas minas solas. ¡Estar felizmente en pareja es mucho peor! elenapaoloni@gmail.com
KitKatMarie
16 de Junio, 2008 a las 20:34
Uy… muy bien por la sinceridad del chango. Yo le digo a mi equivalente todo el tiempo que estoy gorda. El dice que el problema es que me compare con él, que es super flaco! Cuando se ponga honesto… me va a doler, pero igual voy a seguir comiéndome los dulces y los helados que me convida. Momento: él es el que me engorda!
Saludos!
(por qué anda tan abandonado el otro blog?)
Leticia Pizca
17 de Junio, 2008 a las 0:15
Viva!! Volvió cintura de barrilito!!
Romi
17 de Junio, 2008 a las 8:40
todos nos “achanchamos” cuando vivimos en pareja! decimelo a mi, engorde como 5 kilos y mi novio idem. Salvo que yo me di cuenta a tiempo y lo reverti, el sigue en el camino del barril sin fondo y aumentando. Igual no me importa. Saludos!
Evangelina
17 de Junio, 2008 a las 10:59
Elen, que poco tacto el del Chango… No aprendió que a una mujer NUNCA se le dice que está gorda???
Por otro lado, ya que él reconoce que está gordo, ponelo a dieta… Y que lo único “dulce” que puede comer sos vos… Vas a ver que se va a olvidar de tu panza y de todo lo que rompa con el romanticismo!
Danila
17 de Junio, 2008 a las 14:19
ahhhhhhhhhhhhhhhhhhh lindo tema que tocamos este finde… mientras amasábamos pizzas…
Que ricas son caseras eh?
=)
Gaucha!!
17 de Junio, 2008 a las 20:34
que las dos pancitas crezcan parejas es síntoma de que hay amor!!
Laurita
18 de Junio, 2008 a las 15:29
Yo creo que el amor y la panza son directamente proporcionales. Cuando uno esta en pareja, come más, esto está claro. Pero por lo menos en mi caso, me gusta agasajar a mi chango con ricas comidas, no sólo por que a él le encanta comer, sino porque es muy gratificante que me halague con expresiones del tipo “mmm!!!” y deje el plato lim-pi-to. Qué más puedo pedir?
Aguanten las panzas!
Flora Nkuranga
20 de Junio, 2008 a las 12:58
NO hay nada mas lindo que una tarde de Domingo con mucha comidita rica y pelis en el sillon, bien tapaditos…Asi fue como en el ultimo año y medio engorde mas de 5 kilos..