La vida con príncipe azul
Mirando el programa de Tinelli.
Elena:
¿Jelinek está buena?
Chango (babeando):
Seeeeeeeeaaaaagghhhhh
Elena:
¿Aunque sea tonta, no?
Chango:
Está buena igual… mirá, vos tenés que pensar que para que una mina me guste se tiene que parecer al asado…
Elena (¡?):
…Qué… ¿Por la…carne?
Chango:
Sí, tiene que tener muuuuuucha carne. Yo a vos te quiero comer cuando te veo. ¿Te imaginás? ¡Uuuuuooooh! ¡Me hago sanguchitos de Elena por un mes!
Basta de blogs de ingratas minas solas. ¡Estar felizmente en pareja es mucho peor! elenapaoloni@gmail.com
Gato
25 de Junio, 2008 a las 8:54
Dicen que el canibalismo es el instinto primario. Igual, a mi, comer por comer, no se, me da como asco. Y mas si la carne proviene de semejante persona. Prefiero una ensalada de zanahoria a la carne de “boluda total”.
frank zappa
25 de Junio, 2008 a las 9:02
jaaaaaaaaaaaaaa, es un animal, pero el concepto vale!!!
Romi
25 de Junio, 2008 a las 9:11
Esta perfecto, es la forma de los hombres de expresarse!… ademas ponete contenta que te quiere comer a vos y no a otra… besos
Fl@
25 de Junio, 2008 a las 9:26
Es un divino, me encanta tu chango.
El otro dia encontré tu otro blog y también me fascinó.
Besos
Fla
DEG
25 de Junio, 2008 a las 9:27
Exactamente a mitad de camino entre la ternura y la bestialidad. Un capo, el chango
Faco
25 de Junio, 2008 a las 10:01
Iba a responderle a Romi que los hombres tenemos muchísimas formas de expresarnos pero para qué me voy a gastar, si yo pienso lo mismo que el chango. Igual los encurtidos made in cirujano tipo Jelinek no me gustan, pero el concepto es clarísimo.
Desquiciada
25 de Junio, 2008 a las 10:03
jajajajajaja, me hace reir mucho el chango.
Y si chicas, ELLOS son así!
Laurita
25 de Junio, 2008 a las 10:54
A mi me resulta muy tierno! Me reí MUCHO…
Sravaka
25 de Junio, 2008 a las 11:49
El chango es mi mentor. Aprendo que se pueden decir animaladas con onda.
LU
25 de Junio, 2008 a las 13:42
Yo siempre le pregunto a mi marido…esa te parece linda? (sea Jelinek,Evangelina Anderson etc)y yo trato de creerme el “nooooo” pero igual lo quiero porque hace el esfuerzo.
Evangelina
25 de Junio, 2008 a las 14:15
Una pregunta… Jelinek tiene algo de carne??? Porque es super flaca… y lo que podriamos llamar “carne” me parece que es pura silicona… (yo creo que hasta tiene silicona en el cerebro!)
Francisco
25 de Junio, 2008 a las 14:20
jajaja…el chango la tiene clara.
La diferencia entre carne y siliconas es tan sutil que solo los expertos pueden reconocerla.
Romi
25 de Junio, 2008 a las 14:24
agregado: que bien puesto el titulo del post… jaja
Marie
25 de Junio, 2008 a las 15:04
eso, carne no es silicona, si no es por las compoteras, jelinek no tiene ni culo
califica para vaca flaca
igual me parece re tierno el concepto del changuito
yo tb lo interrogo al mío pero no le gusta el plástico así que la única que les gusta es Eunice (?) Castro
anderson, caca, cirio, re caca (ya retocarse el culo lo lanza a diatribas encendidas), y así van desfilando
Garak
25 de Junio, 2008 a las 15:30
Al final se saben vida y obra de las monguis esas.
Fran
25 de Junio, 2008 a las 21:18
Yo no sabria si enojarme o morfarlo a besos. No se.
boto
26 de Junio, 2008 a las 0:22
A mi me ven caminando y soy un triste plato de fideos… veremos si llega el que se sienta satisfecho.
Elena
26 de Junio, 2008 a las 11:51
Yo a Jelinek le tengo como un cariño irracional…
Las escuálidas siempre parecen bombas en la tele, vieron? y siempre parecen altas aunque midan 1,50.
anix
26 de Junio, 2008 a las 12:22
Lavado Express
En un gesto de apoyo al chango, te escribe este niño de casi 30 años para contarte una pequeña anécdota de mi pareja, con la cual estamos juntos hace 8 ininterrumpidos años.
Hoy sábado no trabajo por la mañana, pero mi chica si. Cerca del mediodía me dispongo a ir a lavar el auto a uno de esos lavaderos express en donde por una moneda te dan 2 minutos de uso de una manguera a presión y en tiempo record, por economizar unos pesos, tenés que lavar tu auto como si estuvieses entrenando para trabajar en el box de Ferrari. En mi camino al lavadero le escribo para ver si ya estaba saliendo y si quería que fuese a buscarla. Me contesta con 2 mensajes de texto que para resumir decían: “si, pasa a buscarme”. Llego a la puerta de su trabajo, estaciono y recibo otro mensaje al celular “me vas a pasar a buscar, o no?”… le contesto con cariño “si mi amor, estoy esperando en la puerta”. Sale del local, sube al auto, me besa, ve los elementos de limpieza en el asiento trasero y me pregunta si iba a lavarlo. Le contesto que si, pero que antes la llevo a su casa y emprendemos la marcha hacia el sur de la ciudad en donde ella vive. Así, y durante 15 minutos, ella me cuenta con cierta inocencia los mil y un modos que tiene sus compañeros de trabajo para hacerse los simpáticos… a los fines de empomársela… y digo con cierta inocencia, porque ella piensa que todos los hombres somos buitres y babosos, MENOS los compañeros de trabajo de ella! Hasta que su charla se ve interrumpida a una cuadra de su casa cuando, mirando el balde y cepillo, me pregunta si iba al lavadero express, le contesto afirmativamente y me dice que quería venir a ver como era eso de lavar el auto tan rápido… (pequeño detalle, el lavadero esta en la dirección opuesta a su casa y muy cerca de su trabajo), tras lo cual le echo una mirada de fuego pero contengo la ira: “mi amor, como no me dijiste antes? Estábamos a la vuelta”… en definitiva, cambiamos nuestro rumbo hacia el lavadero. Llegamos y no había nadie, así que me pongo inmediatamente a sacar la alfombras del piso para lavarlas y es ahí cuando, desparramada en el asiento, me dice que ella se quedará dentro del auto mientras lavo… en vez de matarla, pienso en lo divertido que es ver la espuma en los vidrios desde adentro, así que cierro la puerta y le dejo la llave para que pueda escuchar música. Por supuesto, lo primero que hago al agarrar la manguera a presión, es apuntar a su ventanilla y cuando mira, le disparo un chorro que pega en su vidrio y la asusta…
3 monedas después ya esta todo lavado. Comienzo a secar el auto, tarea en la cual ella decide colaborar. Yo seco el lado del conductor y ella, de su lado, termina su tarea en un tiempo record de 43 segundos (claro… solo seca lo que esta a la altura de sus manos… o sea, ni el techo, ni los zócalos, ni las llantas) pero como ya nos conocemos… me mira y con sonrisa irónica dice “vas a venir a repasar los lugares que ya sequé?”… bajo la mirada, voy y seco calladito. Abro las puertas para secar el interior de las mismas, y ella atina a sentarse en el interior… y he aquí el dilema… sabiendo que lo que tenia que decirle iba a traer consecuencias, lo pienso una vez, otra vez y otra vez, pero no tengo alternativa… “mi amor, no te subas aun, que no están las alfombras y tenés los zapatos mojados”. Me clava la mirada, sonríe dulcemente y pega un portazo que se escucha en toda la cuadra sin quitarme los ojos de encima… Me doy vuelta para no tirarle con el trapo mojado que tengo en la mano y la escucho murmurar algo que no llego a escuchar, pero seguramente no fue “disculpa mi vida, tenés razón”. Masticando la bronca, seco, repaso, pongo las alfombras y mientras bajo las escobillas, así como si nada, me tira un beso desde el otro lado del auto… me saca una sonrisa y me olvido de todo… subimos al auto, pongo contacto, la miro y al quitar la mano de la llave, le hago un caricia en la pierna y le digo “Looooca”.
Ella sonrie…
Pongo primera y volvemos a su casa para almorzar.
silvia
26 de Junio, 2008 a las 15:16
Sería muy dulce si no fuera un tanto inquietante.
srtamowgly
27 de Junio, 2008 a las 7:54
Estuvo gracioso! jajajajaja simple, pero gracioso y la intención es buena.
Simpática la historia de Anix.
kitkatmarie
5 de Julio, 2008 a las 1:35
Toma un nuevo sentido la famosa “barriga llena, corazón contento”. No?
ANGELUS
5 de Julio, 2008 a las 23:30
El problema de tu blog es que no puedo evitar comparar, me siento espantosa. Quiero decir, espantosa comparando.
Será genérico, o sea, de mujeres, inevitable.
A veces me identifico, a veces odio al Chango, a veces su ordinariez -odiame por decir esto- me libera un poco de mi secreta conciencia de que mi medio limón no tiene los modales de un caballero inglés. O será porque soy vegetariana, que hablar de carne me pone sensible.
Elena
9 de Julio, 2008 a las 22:08
Veo que el chango tiene adeptos…
Anix, me encantó tu historia. Nosotros no tenemos auto, pero si lo tuviéramos, el chango sería como tu chica 100%.
(Ay Angeluz, no conozco a NADIE que tenga un caballero inglés, es todo mentira!)
Elena
9 de Julio, 2008 a las 22:08
*angeluS