La vida con príncipe azul
Los escépticos, resentidos y comunicadores sociales como yo sabemos bien que el amor es una construcción cultural, como la idea de progreso, la de familia, la de justicia.
Ahora bien, como toda construcción cultural, el significado del amor va mutando, y estas mutaciones, además de desarrollarse según la época histórica, van de la mano de la propia experiencia de cada pareja conforme pasa el tiempo.
De esta manera, así como no era lo mismo enamorarse en pleno auge de la revolución industrial y con la idea de familia burguesa en boga que hacerlo en medio del hippismo de los años ‘60, para los novios del siglo XXI, la percepción del amor va cambiando más o menos así:
Para una pareja nueva, reluciente, el amor no es otra cosa que toneladas de buen sexo, seducción, taquicardia, aventura. Como todo es nuevo, nada es más maravilloso que pasar cada minuto con el otro, tocándolo, chateándole desde el laburo o chapando con descontrol hormonal en el cine.
Los que recién están dando sus primeros pasos en el mundo del noviazgo no entienden cómo puede haber matrimonios que fracasan o relaciones que naufragan, y si esto sucede indefectiblemente es porque “no se querían”.
Estas parejas son las que más me irritan, porque están convencidas de que su vida va a ser siempre así y se exhiben como los dueños de una verdad divina y absoluta ante nosotros, simples mortales que nos ensuciamos en el barro de la mediocridad, como decían Los Auténticos.
Ahora bien, con algunos meses a cuestas, el rosado se va desgastando y el amor se convierte en sinónimo de complicidad, de confortables rituales -mirar una serie juntos, cocinar algo rico-, de cariño y calidez.
Esta es, como ya hemos dicho, la mejor etapa y todos deberíamos concentrarnos en ella, pero lamentablemente no puede prolongarse ad-infinitum.
La realidad que me toca es otra. Tengo años de convivencia precedidos de años de noviazgo y años de chongueo. Para mí el amor hoy es otra cosa.
El amor es preparar la vianda con algo diferente a lo de la noche anterior para que él no coma dos veces lo mismo.
Amor es pagarle la factura del celular y pasar el trapo de piso por la cocina antes de que él pise sobre el dulce de batata que acaba de tirar.
Amor es dejarlo dormir la siesta mientras voy al supermercado, y traerle postrecito de chocolate.
Viejo, amor es lavar por quinta vez en la semana la camisa porque de nuevo el energúmeno se la manchó con tuco y que no venga ningún pelotudo a decirme que soy una insensible porque le desfiguro la cara con una lata de arvejas.
Basta de blogs de ingratas minas solas. ¡Estar felizmente en pareja es mucho peor! elenapaoloni@gmail.com
denisse
18 de Julio, 2008 a las 16:33
el amor descrito de la forma más honesta… me gustó
Sa
18 de Julio, 2008 a las 16:46
Tenes toda la razon!!!! Yo estoy en la misma, por ej: cuando me voy a trabajar y el trabajó de marugada le cierro las cortinas para que no se despierte por la luz y descanse mejor. Le dejo una notita en la heladera cuando llega a la noche y le guardo la comida en el horno calentita. Le compro chocolates y galletitas y se las alcanzo al trabajo para que meriende (vivo a 1 cuadra). Lo dejo jugar a la play mientras hago un trabajo. Le compro sus cds favoritos para que los tenga originales, le cargo sus botellitas vacias y se las pongo en la heladera para cuando vaya al gim lleve agua fresquita. Y asi muchas cosas que él también hace por mí. Que lindo es el amor. Pensas que son cosas cotidianas para uno pero es la manera de demostrarnos amor.
Milton!
18 de Julio, 2008 a las 16:50
¡VIVA EL AMOR, ENTONCES!
Luminicus
18 de Julio, 2008 a las 17:11
jajajajaja hace un tiempo que leo y pocas veces comento.
Este posteo en particular me llamo mucho la atencion. Y me gusto.
si usted supiera las cosas que yo hago!!!!
saludos
patricia
18 de Julio, 2008 a las 17:11
tengo 52 años y 33 de ellos con la misma pareja,el amor va cambiando con los años, pero perdura en esos pequeños detalles, recordarle que se lleve el celular, esperarlo con algo calentito cuando hace frio.
eso debe ser mutuo,ambos deben practicarlo,mas aun cuando despues de tanto tiempo juntos,se conocen mejor que nadie. el amor es dar pero tambien recibir sino el dador puede llegar a cansarse.
ClavículasExuberantes
18 de Julio, 2008 a las 17:38
Abajo el amor, entonces!
danila
18 de Julio, 2008 a las 19:16
Elen, como siempre, con verdades tan certeras!
amor es para mi, esperarlo con el mate y besarlo en la boca cuando llega a casa.
amor es el aguante, dejarlo que ronque considerablemente y tenerle sus calzones preferidos, limpitos en el cajon!
ahora si, cuando hay bronca, lo confieso: le abro el agua caliente mientras se baña!
eso? es amor tambien?
jaja!
Besos miles!
M. (Una Ramera)
18 de Julio, 2008 a las 19:23
Un himno al amor, Elen. Me conmovió muchísimo.
Beso
Daneri
18 de Julio, 2008 a las 20:38
Esta descripción debe ser tomada por la RAE para sus diccionarios!! jajjaja
Romi
18 de Julio, 2008 a las 22:08
Sencillamente ESPECTACULAR! la mejor definicion de lo que estoy viviendo!… ya paso eso de las mariposas en la panza y todo rosa. Ahora es llegar y cocinarle algo sano, para que no coma siempre la milanga frita con aceite de camion del laburo, esperarlo con la Cindor servida y comprarle jamon y queso para que meriende, etc etc etc… aunque tambien el hace cosas, como hoy, que me trajo scons (que sabe que me gustan) porque ayer me hicieron una cirugia menor y sabia que me dolia…
es un amor!
Lore
19 de Julio, 2008 a las 7:24
si es “solo eso”, aqui mismo presento mi renuncia indeclinable…
Leticia
19 de Julio, 2008 a las 7:54
bueno, cada uno se queda con la imagen del amor que construye. Yo tampoco estoy en la etapa de las mariposas, pero tampoco con tu idea del amor tan desequilibrado para el lado de “mamáesposa”
Por suerte hay mas variantes, esto diciéndoselo a las chicas que entran escapando a las sentencias de elen
eushinashina
19 de Julio, 2008 a las 9:14
fue tu cumple Elen!! espero que además de la cartera te haya hecho más regalitos ¬¬
jaja
excelente post!
Lilith
19 de Julio, 2008 a las 9:26
jajajaja me hiciste reir muchisimo, con el parrafo final por supuesto!!!!
Comparto varias cosas, aunque me parece que el amor es un poco por etapas, un día es ponerle la viandita, otro agarrarlo a besos por la vida y otro compartir una serie los domingos a la tarde.
Saludoooos…
Manuela
19 de Julio, 2008 a las 11:46
Elena, paso por aquí después de leer un post en el blog de RedFish. Confieso que ya pasé la etapa de investigar nuevos blogs, ando más en la onda de aceptar a los que pasan por mi rincón virtual y darles las gracias por leer lo que público. Los que están son los que cuido. Sin embargo, entro acá y, después de mirar a la carrera, leo -cito textualmente-:
“Amor es pagarle la factura del celular y pasar el trapo de piso por la cocina antes de que él pise sobre el dulce de batata que acaba de tirar.”
No puedo explicarte lo que me he reído con esa sencilla frase. Fue una especie de click!… Será que las mujeres de este siglo vemos el amor con otros ojos y otras ganas. Estoy totalmente de acuerdo con tu punto de vista. Es mucho más difícil vivir “felizmente” en pareja que vivir en una eterna soltería y buscando.
Salud, querida!
Seguiré pasando por aquí a deleitarme con la pulcritud de tus textos.
Te dejo un abrazo complice desde Bs As!
M.
Ce
19 de Julio, 2008 a las 12:07
Es cierto que el amor cambia y evoluciona, lo cual no significa que caiga en el aburrimiento y el desencanto.
Lo que quiere decir Elen yo lo entiendo hoy con años de convivencia arriba, pero cuando estaba en esa etapa del enamoramiento total y hormonal pensaba lo mismo que ella describe de las parejitas que odia.
Yo no creo que la convivencia mate al amor, lo que sí creo es que lleva las cosas a otro lugar, y creo también que nos hace crecer. De la misma forma que no esperamos que todos los dias sean fiestas de cumpleaños con regalo, creo que no debemos esperar que el amor sea un estallido pasional constante, porque ninguna de esas cosas es real.
Lo que si hace la diferencia es que ese estallido, esa magia de encontrarse haya sucedido, porque eso siempre va a estar ahi iluminando cada uno de esos momentos de rutina y pequeños detalles, cómo cuando lo veo dormir y me emociono como si fuera la primera vez.
Cookie
19 de Julio, 2008 a las 19:43
Me encantó tu post.
Un beso.
Te agregué unos párrafos en mi blog de frases robadas.
Natalia Alabel
19 de Julio, 2008 a las 22:12
De eso se trata, de ser compañeros. De vez en cuando me gustaría escuchar qué es lo que te gusta de tu Chango, porqué te atrajo, esas cosas…
beso
mividaconellas
21 de Julio, 2008 a las 2:34
El amor tiene que ser mucho más que un conjunto de rituales. Ser compañeros no es nada más que pedir una pizza y ver la temporada completa de DExter en una noche.
Cuando el amor se convierte en un postrecito de chocolate, dejó de ser amor hace tiempo.
Ya no es amor. Es comodidad.
Evangelina
21 de Julio, 2008 a las 9:55
Elen: leimos el post con mi marido… y te juro que a los dos nos pasó lo mismo…
El cura que nos casó dijo algo muy similar sobre lo que era el amor… Y yo estoy completamente de acuerdo con vos…
Por eso, me despierto una una hora cuarenta y cinco antes de la hora que me tengo que levantar, sólamente para que él no se quede dormido, le vendo las dos piernas (recomendación médica) y le preparo la vianda… Todo en pijama y con los pelos todos parados… Y después, antes de que se vaya, le empiezo a hacer preguntas a ver si agarró todo: celular, plata, abrigo, etc.
Y no es que una sea la “mamáesposa”… porque no le hago ni la mitad de las cosas que le hace la madre!!!
Leticia
21 de Julio, 2008 a las 13:17
claro, hacés todo lo que la madre no llega a hacer jaja.
Si “el hacer” es equilibrado está bien, sino es comodidad, como bien dicen. Yo también me olvido las cosas, así que también está bien que se preocupen.
Y sino “get a life”!