La vida con príncipe azul
Momento inevitable en la vida de toda mujer.
No importa dónde vivas, dónde viva ella o qué horarios tenga cada una. Un día te vas a cruzar con la ex de tu novio. Esa con la que estuvo muchísimos años y lo dejó hecho un discapacitado emocional que te cagó la vida con sus traumas e inseguridades. Esa a la que todos recuerdan como “su mujer“, mientras vos sos “la de ahora“. Esa que lo hizo dejar de creer en el amor y por eso él te cortó el rostro tantas veces aunque vos morías por él. Esa que no le enseñó a colgar la toalla mojada, ni a sacar la basura, ni a vaciar el mate después de usarlo, ni a pagar la factura del teléfono antes del vencimiento. Esa que lo cagó con el peor tipo y lo llevó a desconfiar hasta de la madre.
Y no importa cuánto te prepares o cuán clara sea tu certeza de que el encuentro va a ocurrir tarde o temprano, porque nunca vas a estar preparada.
En mi caso ese día fue el sábado pasado. El chango y yo estábamos en una especie de minimercado de productos de limpieza y perfumería comprando alegremente papel higiénico de 80 metros y shampoo en botella de litro. Románticos, mirándonos a los ojos en la góndola de las toallitas femeninas y dándonos besitos en la de los insecticidas, disfrutábamos de un sábado más en la bucólica provincia de Buenos Aires.
En un momento nos separamos y él fue a buscar una pomada para zapatos mientras yo elegía un paquete de broches. Me gustan los de plástico que tienen lindos colores, y cuando cuelgo la ropa juego a que el broche tiene que combinar con la prenda que está sujetando; aunque sé que los de madera son mejores porque arruinan menos la ropa y tienen ese je ne sais quoi tan retro chic y… de pronto alcé la vista y lo ví al chango, desencajado y sin la pomada.
Chango:
Boluda… no sabés… boluda… ¡Está “Alvin”!!!!
Elena:
¡Naaaah!! ¿Dónde? ¿La saludaste?
Chango:
En los desodorantes, está con el novio… ¡que tiene un chaleco de polar!!
Elena:
¡El polar es lo menos!
Chango:
¡Ya sé! ¡Vámonos!
Elena:
No me jodas, me falta comprar la mitad de las cosas. A ver, voy a verla, ¡a ver si está hecha mierda! ¡Ay, que esté hecha mierda plis!
Chango:
Si es por eso quedate tranquila.
Mientras él se escondía detrás de una pila de pañales importados, me acerqué sigilosamente hacia el área de los aerosoles rogándole al cielo que estuviera destrozada y sintiéndome fea y poca cosa y la ví. Gel hasta el tuétano formando unos rulos durísimos. Cejas gigantes. Base de maquillaje tostada, rubor salmón, delineador de labios, sombra beige oscuro, tapado de paño marrón con botones dorados, pollera estampada de esas con elástico, zapatos leñadores y ese gesto tan particular que le valió el apodo. Al lado de Alvin estaba su actual marido, un muchacho petiso de jeans celestes apretadísimos, remera de algodón blanca manga larga con inscripciones y el infame chaleco de polar, color bordó. También él había sumergido su cabeza en una pileta de gel efecto húmedo.
Qué extraño pensar que esa mujer con tanta cara de orto solía quitarle la respiración al chango. (¿Qué lo habrá seducido de ella? ¿Por qué ella lo cagó con el remisero? ¿Cómo él le dejó los muebles? ¿Por qué ella sigue llamando a mi suegra para el cumpleaños?)
(Yegua.)
Me alivié, por supuesto. Nosotros estábamos mejor y yo ni loca me pongo zapatos leñadores. Pero ¿Qué hubiera pasado si ellos hubieran estado espléndidos? ¿Si ella pesaba 45 kgs. y él se hubiera parecido a un stroke? Alvin no se hubiera hecho la boluda. Nos hubiera saludado sonriente, y más tarde habría comentado con sus amigos que se cruzó a su ex, que estaba crotísimo y que la novia tenía un grano al lado de la nariz y debería aflojar con los postres. Y honestamente, yo hubiera explotado de ira.
El chango esperó pacientemente a que ellos pagaran y se fueran para salir de su refugio con canales anti-derrames y venir a mi encuentro. Creo que él estaba tan aliviado como yo, porque la suerte -o la justicia- había estado de nuestro lado y habíamos salido airosos.
Llegamos a casa, y comprobé que con el trajín me había olvidado la mitad de las cosas. Teníamos un termo de acero precioso y cepillos de dientes con masajeador de lengua, pero ni había señal del detergente, ni de los rollos de cocina ni del pack de jabones de tocador que nos habían obligado a ir hasta allá en primer lugar.
Chango:
Qué linda sos…
Elena:
Es la última vez que salimos en jogging.
Basta de blogs de ingratas minas solas. ¡Estar felizmente en pareja es mucho peor! elenapaoloni@gmail.com
Barbie
1 de Septiembre, 2008 a las 10:57
Jodido! Yo tambien me la encontre, en primer lugar en la casa de ella cuando lleve a su hija como favor y después en la calle. Siempre me pregunte :Que le vió?!?!?.
Ya no estamos más juntos desde hace unos días… por esas cosas de la vida, pero sigo insistiendo que fui la más logica, linda, quien mas lo quiso en su vida y la que pago tooodos los platos rotos de la desconfianza en el amor que su/s ex le dejaron.
Romi
1 de Septiembre, 2008 a las 11:02
Jaja! Me mato la parte de “¿Cómo él le dejó los muebles?”… hace poco me entere que mi novio le dejo a su ex mil cosas!!! Y tambien me cruce con su ex y casi viajamos todos en el mismo bondi!! menos mal que venia otro atras!… El Jogging dejalo para limpiar!! saludos!!
Angelus
1 de Septiembre, 2008 a las 11:46
Además de identificar perfectamente el sentimiento (aunque la verdad, nunca tuve el honor de conocer a la ex personalmente), tengo que decir, la forma en que escribís es impresionante, la descripción tan gráfica y humana, me encanta.
Felicitaciones, y a olvidarse de los jogging, entonces.
Tati
1 de Septiembre, 2008 a las 11:52
Hola!!!
Siempre leo tu blog, y lo tengo en favoritos =)
pero es la primera vez que escribo!
Es que este post me mató!!! llevo casi 4 años con mi novio, y aún no conozco a su ex…
Igual tengo ventaja… a ella nadie de la familia ni de sus amigos la queria!
jajajja pero vi fotos… y es mas linda =(
Besotes!!!!!!!!
TAti
frank zappa
1 de Septiembre, 2008 a las 12:33
elen, que hay si estuviera buena? si el chango se escondio es porque la mina no vale dos mangos
Esteban Q
1 de Septiembre, 2008 a las 13:09
Todas mis ex se convierten sistemáticamente en unos tremendos pedazos de hembras en el exacto segundo en que terminamos con la relación.
Debo ser yo, que las hago mierda
Francisco
1 de Septiembre, 2008 a las 13:41
El chango es uno de mis ídolos, pero esta vez no entiendo…
Por qué se escondio?
Si la mina fue tan yegua, yo le hubiera refregado en la cara que ahora estoy mucho mejor.
No sé…
mar
1 de Septiembre, 2008 a las 13:43
es verdad, en el minuto que pones el `pie fuera de casa…en joggins y con los pelos duros de sudor, te encontras de frente con la ex. O peor, con TU ex y su nuevo gato con botas.
Cecilia
1 de Septiembre, 2008 a las 14:47
Premisa número uno: Si no te queres cruzar con alguien seguramente te lo cruzarás cuando estes hecha un desastre , eso es así indefectiblemente. Por suerte en 8 años no me he cruzado nunca con la ex de mi marido , el truco está en cambair de barrio, ella seguramente seguirá en capital y yo en provincia jajaja
silvia
1 de Septiembre, 2008 a las 15:57
Yo creí que era la única que jugaba a eso con los broches, qué desastre. ¿Qué pasó en conglamour que está cerrado? ¿Podré ser invitada? grossoedipo@gmail.com, desde ya muchas gracias.
Fran
1 de Septiembre, 2008 a las 20:57
JAJAJAJA me muero! Pero ya a esta altura hay que saber que el jogging es un arma de doble filo y sin moral. Aun asi, celebro el resultado y aconsejo para las compras de esos articulos el local: pigmento
(?)
Diego
1 de Septiembre, 2008 a las 22:53
Chicos, ustedes tienen que ser serie. Al menos una “web-serie” ¿? o algo así. Elena, aprovechá el envión de LG y armate los guiones.
Caro
2 de Septiembre, 2008 a las 9:38
Che! Nononono-NO. No se sale en jogging, Elen. Eso NO.
A las ex habría que ponerlas todas juntas, armar nu atado y envolverlas en papel film.
Natalia Alabel
2 de Septiembre, 2008 a las 10:02
Uno de los post mejor escritos, muy bueno.
En Año Nuevo pasó mi mejor amiga a buscarme, con su novio nuevo. Novio que consiguió abandonando al anterior (cambio que aplaudí, eh). Apenas bajo del departamento, caminamos cinco metros y aparece el ex de mi amiga. Se quedaron todos duros, porque el ex reconoció al novio nuevo.
Cuestión que para salir del paso saludé al ex como si nada nunca hubiera pasado, “¡¡Hola Fer!! tanto tiempo!!”. Fue todo tan evidente que mi amiga quiso morir.
Evangelina
2 de Septiembre, 2008 a las 10:47
Elen: no tuve la oportunidad de conocer a la ex de mi marido, pero sí a la de un ex novio.
Mi ex (J) me decía que yo era petisa (mido 1.70 y él 1.73), pero SU ex, era un tapón de océano…
Debía tener 1.20 de altura, retacona, teñida de todos colores y vestida de negro (creo que quería dar una onda Hard Core ¿?). Sólo la cruzamos en la calle y la ignoramos.
J sólo la nombró (y me comparó) cuando yo no quise perder la virginidad con él. Sólo dijo que ella le hacía muchas cosas, que lo volvía loco y que le había enseñado todo lo que él sabía (siiii, también tenía pinta de gato!)
Después, Terminamos con J.
Elen: lo importante no es con quien estuvo en el pasado, sino con quien está en el presente… Pero decile a esa YEGUA que devuelva los muebles de TU Chango!!!
Pablo Granovsky
2 de Septiembre, 2008 a las 11:42
ey recien descubri el blog y me agrada bastante, ya lo leo regularmente.
Dificil la confrontacion con ex-parejas, y conicido con Esteban, cuando de van adelgazan hacen ejercicio y se ponen mucho mejor jaja
de todos modos me gusta muchisimo mas la chica de ahora
saludos
Irene
2 de Septiembre, 2008 a las 13:40
Otro momento inmundo: cruzarse con la actual de tu ex.
Me parece que el jogging sólo es pasable si es de una marca muy “top” (de esos que cuestan como un vestido de fiesta) y tiene que estar acompañado de zapatillas top, bolso top y cuerpo top (todo un imposible en mi caso)
Quiero ser una mantenida
2 de Septiembre, 2008 a las 13:53
Llore, posta se me cayeron un par de lagrimitas. Esa cosa cotidiana y domestica, me puede. Deberias ser guionista de peliculas argentinas.
Ellen el cine te necesita.
Que lindo tener un chango al lado que te diga: “Si es por eso quedate tranquila”
Lucila
2 de Septiembre, 2008 a las 14:50
hola Elena como andas tanto tiempo? nos ibamos a ver el domingo para ir a chascomus y se pospuso bueno espero que cuando vayamos este tan lindo como este que paso. Felicitaciones por lo que escribis esta mu bueno es una especie de monologo sobre cosas que nos pasan a todas las mujeres, me senti re identificada ademas de sentir una sensacion de admiracion de que lo que pienso alguien lo pueda escribir asi como lo haces vos, cosa que no podria aunque tengo pilas de diarios intimos de chica jaja bueno un beso y segui escribiendo mas que esta muy bueno. Lucila
LO*QUE*SEA
2 de Septiembre, 2008 a las 15:42
Que bueno que tus rezos al cielo fueron oidos, ya que es horrible encontrarse con la ex por lo menos que compense con su feura!
Ahh y por las dudas ayudale el jogging nunca más, asi cueste millones.
Daniela
2 de Septiembre, 2008 a las 17:03
Hola Elen, me animo a escribirle entre la frustración y la decepción porque conglamour es ahora un sitio de élite. Y, lo peor, he quedado afuera. No es que me sorprenda (estoy canchera en eso de quedar afuera), sólo quería decírselo: estoy dolida.
Con cariño, su lectora fiel (y silenciosa, hasta hoy)
Lor
2 de Septiembre, 2008 a las 21:00
Siempre leo tu blog, y me encanta, y es la primera vez que escribo…
Me siento super identificada! no la conzco, pero el esta en ese duelo todavia, y la quiero achurar por dejarlo como decis vos emocionalmente discapacitado y nosotras, las buenas pagar los platos rotos!!
Turras…
Besos!
Elena
2 de Septiembre, 2008 a las 21:13
Barbie: BIEN! Una debe ser LA inolvidable, lo dijo esa piba en el programa de Matías Martin así que debe ser cierto, es la fantasía de todas!
Romi: Una locura. ¡Les dejan todo! ¡Seguro a nosotras no nos dejan ni una toalla, para no sentirse boludos de nuevo!
Angelus: Muchas gracias, y jogging de ahora en más sólo para el gym
Tati: No importa que sea más linda. Si la flia te quiere más a vos ya está!! Felicitaciones!
Frank: Si la mina hubiera estado buena… ¡me escondía yo!
Esteban: Somos así, la que no baja 20 kgs se hace las tetas o empieza a ir al gym y adquiere un culo monumental, que después va a degustar el tipo más pelotudo y grasa del mundo. Inevitable.
Francisco: ¡Si hubieras visto el jogging que tenía puesto el chango entenderías todo!
Mar: Uf, la actual de tu ex… TRE MEN DO, y siempre te agarran con acné premenstrual o esas cosas.
Cecilia: No te confíes, ¡no hay fronteras geográficas cuando se trata de estas yeguas!
Silvia: Conglamour está abierto ahora. Lo cerré porque pensé que nadie lo leía.
Fran: Pero pigmento es mucho más caro que este lugar donde voy yo, además acá tienen terceras y cuartas marcas… ¡un paraíso!
Caro: Ay, es que no me quería bañar y no sé, el jogging me pareció tan buena idea… ah, también me tengo que bañar para salir, ¿no? Ojo que una también es ex de unos cuantos eh… PERO YO LOS TRATÉ BIEN, lo juro.
Nati: ¡¡Durísimo!! Celebro tu reacción, yo hubiera hecho algún comentario tremendo tipo “¡Estamos todos!”.
Evangelina: El chango dice que no quiere ni la biblioteca, ni la cama, ni la mesa, ni las sillas, ni…
Ojo con las teñidas de colores, petitas y culonas. Son altas peteras.
Pablo Granovsky: Me alegro, siempre es bueno que la actual sea la mejor, marca evolución.
Irene: Totalmente! Pero creo que el talle más grande de esos no me entra… y además, en vez de comprarme 2 de esos pantaloncitos top, ¡con esa guita me hago una lipo y me olvido del gimnasio! Hmmm cuerpo top… imposible. Taponcito erótico con babuchas de coreano… could be.
Quieroserunamantenida: ¡Gracias! El cine puede venir a buscarme cuando quiera. ¡CAMPANELLA AGARRATE!
El chango es un osito mimosón al final de cuentas…
Lucila: ¿Cuándo vamos a chascomús al final? Estos pibes cambian de planes como de medias. Gracias por lo que me decís, guardá bien tus diarios íntimos que son un tesoro. Yo cada tanto releo los míos y… encuentro cosas.
Lo que sea: Ufff menos mal que estaba hecha mierda… me sirve de lección para sepultar al jogging.
Daniela: Lo había cerrado porque pensé que nadie lo leía y no le dedicaba el tiempo que se merecía, pero ya ha vuelto, no puede morir… besosss!
Irene
2 de Septiembre, 2008 a las 21:49
No sabía que “conglamour” era tuyo YA mismo lo agrego a favoritos!!!
Lore
3 de Septiembre, 2008 a las 4:41
¿Por qué algunas mujeres tienen la necesidad de pensar y verificar que la ex esta hecha mierda?
inseguridad acaso??
saludos!
Flor
3 de Septiembre, 2008 a las 14:35
Excelente tu relato.
Eushin
3 de Septiembre, 2008 a las 19:53
Elen me encanta tu bloooog, cada vez mejor. Los diálogos, las descripciones. Excelente.
Laura
4 de Septiembre, 2008 a las 9:34
me encantan tus historias,me muero de risa solo de imaginar las situaciones. Si se puede “pedir” algo…posteá más seguido. Besos
LolA
4 de Septiembre, 2008 a las 11:06
Elen, esto es una perogrullada a esta altura, pero qué lindo escribís.
Ahora, revolver esta herida, así como quien no quiere la cosa.
Esa cosa, más jóven, más flaca, toda producida, y productora de mutismo y parálisis parejo-masculina…
Tengo sentimientos encontrados. Esperaré el próximo post, con temor al golpe, pero allí estaré.
Saludos!
LolA
Anoia
14 de Septiembre, 2008 a las 22:08
Me encantan los comentarios del chango.
Los leñadores son lo menos, no sé por qué los siguen fabricando.
luisritx
25 de Octubre, 2008 a las 22:26
jajaj, disfruté mucho.