Chango:
…y la chica se sentó y ocupaba todo el asiento.
Elena:
¡Pobre, qué incómodo!
Chango:
¡Pobre yo, que iba todo apretujado!
Elena:
No exageres, según vos yo tengo “culo para cuatro” y siempre entramos bien en los asientos, pobre chica.
Chango:
Pero si vos tenés el culo así, ¡ella lo tenía así! Mirá la diferencia.

(Estira sus brazos para indicar el ancho de mi trasero, luego el de la chica, y nuevamente el mío).

Elena:
¡Qué?! ¡Yo no tengo el culo así! ¿Estás loco?
Chango:
¡Qué noooo! Admitilo, tenés culo para cuatro.
Elena:
No tengo el culo así, sos un pelotudo.
Chango:
A ver, vení, ponete acá y vemos.

(Me acerco y me coloco en el hueco que forman sus brazos. Sobra la mitad).

Elena:

Chango:
Uh.
Elena:

Chango:
Me re equivoqué, ¿no…?
Elena:
Digamos que tus probabilidades de tener sexo esta semana están disminuyendo estrepitosamente.
Chango:
Bueno, por ahí no es taaaan ancho, pero te empieza acá arriba en la espalda más o menos, por ahí eso me confundió.
Elena:
Relmente sos suicida. ¿Tu pito sabe que estás boqueando de esta manera?
Chango:
Mejor me voy a ir callando.
Elena:
Dale.