La vida con príncipe azul
Elena:
Dale, decime, dónde está el pendrive.
Chango:
Mirá, pensá tranquila. Razoná. ¿Dónde guardás las cosasdelectrónica?
Elena:
No sé. Ya me fijé en todos los cajones de la cocina y en los del escritorio y no está, y me fijé en los canastos y en los floreros. Dale, lo necesito para laburar, no es justo. Y tampoco está con los cargadores, abajo del televisor hay un montón de cables pero no está el pendrive. ¡Dame mi pendrive!
Chango:
Hmmmmm me parece que no sabés buscar…
Elena:
Ya sé, pero igual lo tendría que haber encontrado porque busqué bien.
Chango:
Bueno, vamos a hacer así. Vos seguí buscando, y si no lo encontrás, hoy a la noche te digo dónde lo puse.
Elena:
Está bien, pero si lo encuentro me das un premio.
Chango:
Tu premio tiene que ser el aprendizaje que estás haciendo. Estás aprendiendo a respetar un orden y a asimilar nuevos criterios de organización, rompiendo con el paradigma hegemónico.
Elena:
Andálaputaqueteparió.
Chango:
¡Epa, qué carácter! ¿Con esa boquita le das besito al Chango?
Seguí buscando, pero sin resultados. No estaba por ninguna parte, y ya
me estaba preparando para darlo por perdido y empezar de cero todas las
notas e informes que tenía ahí adentro. Busqué en la heladera y me dí por vencida. Prendí la tele y me ví esa película con Kate Hudson en la que ella es una cosmpopolita agente de modas y su hermana muere y debe hacerse cargo de cuidar a sus tres sobrinos. Al principio le cuesta pero finalmente descubre el valor de las cosas importantes de la vida, mientras emprende una tierna relación amorosa con el director del colegio de los nenes y descubre, a la vez, la maravillosa aventura de la maternidad.
A las diez de la noche volví a la carga.
Elena:
Me rindo. Dámelo.
Chango:
Bien, creo que estás viviendo una típica experiencia Chango, y, desorientada en un medio que ya no conocés, que se maneja con criterios misteriosos, quedás desamparada y debés pedir ayuda.
Elena:
…
Chango:
Traeme tu cartera.
Elena:
!?
Chango:
Acá está.
Elena:
¿Estuvo todo el tiempo en mi cartera? ¡Pero vos dijiste con las cosas de electrónica!
Chango:
Claro, pero tenés que tener la miente abierta, mamita. En tu cartera
ponés el celular con el cargador, el mp3 y a veces hasta llevás la cámara. Estadísticamente es el lugar donde más cosas de electrónica hay. Ahora, me impresiona que no hayas buscado en tu propio bolso, ¡sos medio bobita!
Elena:
…
Chango:
¡Qué pasa! ¡Estás enojada!
Elena:
Cuando menos lo esperes…
Chango:
No me importa, me divertí un montón, valió la pena, ¡sobre todo cuando buscaste en el botiquín del baño!
Elena:
Es que pensé que la epilady calificaba como “electrónica”…
Basta de blogs de ingratas minas solas. ¡Estar felizmente en pareja es mucho peor! elenapaoloni@gmail.com
Desencontrada
9 de Febrero, 2009 a las 10:33
jajajaaaaaaaaaa
Me muero por leer tu venganza. Saludos!
D
veroz
9 de Febrero, 2009 a las 10:35
ES UN GE-NIO
Ese era el lugar indicado…. cómo nos engañó a todos!!!!
Natalia Alabel
9 de Febrero, 2009 a las 10:35
Epileidy califica como electrónica sin lugar a dudas, Elen! por favor!
Paula
9 de Febrero, 2009 a las 10:44
Yo tmb vi esa peli anoche!!!!
y la epilady va mas alla de la clasificación “elemento electronico”… yo lo considero uno de los “elementos de tortura del siglo XXI”
Marco
9 de Febrero, 2009 a las 11:20
Que osado, yo no me hubiera acercado a la cartera. Tengo fobia de caer ahí dentro y no poder salir… Y encontrarme con quien sabe que criaturas habitantes de la cartera.
ana
9 de Febrero, 2009 a las 11:44
Que grande el Chango, como me rei!!!
Aguante Elen, ahora te toca a vos!!!
victoria
9 de Febrero, 2009 a las 11:45
jaja sos increible!!
elena!!
en al heladera??
botiquín del baño?!!jaja
M (Una Ramera)
9 de Febrero, 2009 a las 11:47
con lo enquilombado que es el chango, vas a tener millones de oportunidades al día para vengarte. aprovechalas!!
Acerbus
9 de Febrero, 2009 a las 11:48
Hacele un enema con el pendrive al Chango, por supuesto, después de haber copiado los archivos y comprado otro.
Felcho
9 de Febrero, 2009 a las 12:11
jajajajajaa idolo el chango, aunque tu venganza va a ser colosal!!
Romi
9 de Febrero, 2009 a las 12:31
Jajajajaja que bien!! Te la hizo re bien!… El pen de mi novio esta en su maletin, no se me ocurrio avivarte!
Venganza! Venganza!… saludos!
Maite
9 de Febrero, 2009 a las 12:32
Chango tenia razon,
no buscaste bien Helen!!
Muero por leer la venganza!
gi!
9 de Febrero, 2009 a las 13:04
la misma pelicula miré…
justamente como el título de la peli: educando a Helen
resulta que te la hizo re bien!
y la satinelle en mi caso juega como electrónico pero va en el baño!
Bso!
Bárbara
9 de Febrero, 2009 a las 15:02
Su criterio de organización es más lógico que el tuyo, Elen! Hay que darle credito, estuvo muy bien.
laura
9 de Febrero, 2009 a las 15:15
bueno listo ya, no? ya se vengó, ya se divirtió. Ni que fuera don perfecto!!
Lor
9 de Febrero, 2009 a las 17:36
Muy buen post…
Capo Chango
Romina
9 de Febrero, 2009 a las 18:51
Cada vez me convenzo mas de q las carteras femeninas no tienen fondo… yo de la mia temo q algun día me salga un animalito inmundo…
JAJAJA
Groso el chango!
Quiero ser una mantenida
9 de Febrero, 2009 a las 19:23
JAAAAA El Chango es lo mas… ahora que tenes de electronico en la heladera, mujer de dios! Igual creo que si me tocan la cartera lo mato.
Lilu
9 de Febrero, 2009 a las 19:54
Venganzaaaa siii! Fuerza Elen!
Zim
9 de Febrero, 2009 a las 21:23
En la cartera! Sublime. jajajajaaja
Matias
10 de Febrero, 2009 a las 10:55
Touché!!! jaja esta vez el chango la hizo bien!!!!
Hace mucho no me intrigaba tanto algo XD, pero esta vez tiene razon.
Chango == Idolo.
opi
10 de Febrero, 2009 a las 12:22
muy facil elen, escondele las calzonetas!
si queres vengarte y quedar satisfecha, triunfante en el podio?
agarralo por el lado de sus fobias…
opisticamente comprobado
irene
10 de Febrero, 2009 a las 14:44
VEN - GAN - ZA !!! VEN - GAN - ZA !!!!
Lilu
10 de Febrero, 2009 a las 17:30
Venganza: llamado de amor del ganzo a la ganza!
Maru
10 de Febrero, 2009 a las 19:10
¡Son geniales uds. dos!!! Me hiciste reir muchísimo! como siempre… Un beso
Lunatica
11 de Febrero, 2009 a las 2:34
Ja ja, yo a las finales me olvido. Por que ya se que recien encontrare lo que queria cuando empiezo a buscar otro objeto.