La vida con príncipe azul
Mi suegra tuvo muchos hijos. Cuando le pregunto al Chango si esta situación fue planeada, él siempre contesta “absolutamente, mis papás querían una familia grande”.
Y yo reflexiono un momento sobre lo difícil que sería criar a tantos chicos, preocuparse por cada uno, por sus necesidades, por darles amor, por educarlos, por su salud, e imagino que seguro a ella esto no les parecía para nada complicado, aunque a mí me da bastante terror.
Y por eso no me explico bien por qué en el balcón de casa, además de Félix, ya tenemos una plantita de orégano, una de tomillo, una de menta y una de salvia. (Dios, ¿qué dice esto sobre mi tendencia reproductiva?).
Las compré un par de sábados atrás en la feria, sin detenerme un minuto a pensar que son de riego diario aunque no hay que inundarlas porque les salen hongos, que necesitan luz pero no excesivo calor, y que si nos vamos de vacaciones alguien va a tener que darnos una mano.
Se las regalé así, sin más, al Chango, que puso una cara de felicidad tan grande que lo único que quería era llenarlo de macetas para que vaya teniendo su mini-jardín balconero, con macecitas de colores y hierbas para todos los gustos.
Hasta ahora, él las viene cuidando con dedicación. Buscó en google información sobre cada una. Les habla todas las mañanas mientras les pone el agüita, y yo siento que nuestra relación se afianza, porque asumimos juntos el compromiso de cuidar algo frágil que nos necesita.
Pero tengo miedo de que cuando me quiera dar cuenta tengamos veinte perros y seis caballos como Nicole Neumann o peor aún… ¡bebitos!
¿Cómo las bautizo? La menta va en maceta chata, ¿no?
Basta de blogs de ingratas minas solas. ¡Estar felizmente en pareja es mucho peor! elenapaoloni@gmail.com
Nat
20 de Febrero, 2009 a las 9:05
Jajajaja, Elen, creo que se te está despertando el instinto materno.
Igual, tengo 4 sobrinos y mis cuñadas después del primero, se les apaciguó el instinto maternal “al por mayor”. No te preocupes que, con los recaudos necesarios, vas a tener la cantidad que quieras.
Un beso y felicitaciones por tus nuevos “hijitos adoptivos”.
Nat
PD: a mi novio no le gustan mucho las plantas, pero sí los bebés… será un síntoma a tener en cuenta?
Natalia Alabel
20 de Febrero, 2009 a las 9:11
Nombres que me gustan: Tomás, Darío, Lautaro, Lucía, Ana, Mariana. (No son muy originales, lo sé)
Laura
20 de Febrero, 2009 a las 9:43
relax Elen, no es tan complicado. No todas tenemos la capacidad de tu suegra para criar tantos hijos, pero uno o dos de ellos…creeme que no es tan complicado. Y aún si lo fuera, vale la pena
Romi
20 de Febrero, 2009 a las 9:55
Yo tengo una teoria: El chango las cuida mucho porque en cuanto esten bien lindas se hace una panzada de ravioles a la felix o cerdo al romero! jajajaja
Mmmm mis plantas no tienen nombre, ni siquiera sé el nombre cientifico de las mias… las llamo: “la que tiene el cuchuflo ese rojito”, “la que da florcitas rosas”, “la que parece un yuyo pero lindo”… etc etc…
No puedo colaborar con nombres, no se me ocurre como llamar a una planta! si fuera un hijo le pondria Joaquin o Magali.
Saludos!
Andrea
20 de Febrero, 2009 a las 10:32
Elen jaja empeza con uno y probas! mira que dificil no darse cuenta un dia y despertar con 4 hijos ejejje
alternatyka
20 de Febrero, 2009 a las 10:36
Propongo:
- Norberto Napolitano para el oregano, tambien como homenaje a Pappo
- Narcizo Ibañez para la menta, en homenaje al maestro del terror
y los otros dos no se, pero me parece q deberian ser nenas, que se portan mejor que los varones
euge
20 de Febrero, 2009 a las 11:17
mis perros tienen nombre, pero cuando tengo que retarlos les digo: PERRO. A la menta va en la maceta que se llama vaso. Fijate que tenga buen drenaje, se le ponen macetas rotas, o arcilla expandida, o ladrillo molido en el fondo y luego la tierra, eso vale para todas las plantas excepto las que les gusta tener “las patas en el agua”. Exitos!
Matías
20 de Febrero, 2009 a las 12:22
Hola! primera vez por acá, caí de casualidad navegando por ahí. Leí algunos de tus posts pero tengo que ponerme al día para estar al tanto de algunas cosas que si no las sé me pierdo.
Desde que estoy en pareja, mis plantas se transformaron en mis hijos, cuando estuve de vacaciones sufría de solo pensar que mi hermana podía llegarse a olvidarse de regarlas, y ellas, pobres indefensas, sufrirían las consecuencias del calentamiento global. Cuando llegué, supe que me extrañaron, me lo hicieron saber de alguna forma. Eso es lo que tienen de loco las plantas, que se comunican sin palabras. Nacha tenia razón.
Voy a seguir visitandote.
Mariace
20 de Febrero, 2009 a las 12:54
Hola, este post me hizo recordar algo que decían en mi familia (que también, todos prolíficos desde la tatarabuela en adelante): muchos hijos son como muchas plantas, se terminan criando entre ellos. Capaz que ese es el secreto. Yo por las dudas, corté con la proliferación descontrolada. Unigénito el mío, gracias.
Juan Carlos
20 de Febrero, 2009 a las 12:56
si, igual si quiero viajar, con un chico o varios es un bajón. Con las plantas en cambio, es solucionable.
Las plantas son vida, los hijos un ancla jaja
Peter
20 de Febrero, 2009 a las 13:07
Se viene el ficus ?
ana
20 de Febrero, 2009 a las 13:15
Muy bien por el Chango!!! pensar que algunos no le tenian ni un poquito de fe!
Con los nombres no se. Las mias no tienen, pero confieso que soy bien chapada a la antigua y me gusta que peguen con el apellido. Será porque el de mi marido es bien gallego y no me gusta Jennifer Lopez?
Saludos!
Acerbus Pluribus
20 de Febrero, 2009 a las 14:27
¡Si vas a usar las hojas en la cocina, no podés bautizarlas! ¿Cómo te vas a comer partes de algo con nombre? “Está rica la pizza con hojitas de Oreste, ¿no?”
Si no, sugiero:
Orégano: Oreste
Tomillo: Tomás
Menta: Melvin
Salvia: Salim
Yo acabo de conseguir dos gatitos, y hasta ahora me va bien.
Romi
20 de Febrero, 2009 a las 14:35
Acerbus: Lo de los nombres esta buenisimo para bautizar tambien los platos de cocina…
Tallarines a la felix
Frutillas a la Melvin
Pescado a la Salim
Jaja que copado!… Elen si no las comes se mueren en invierno, a menos a felix comanlo antes de que se muera
Jote
20 de Febrero, 2009 a las 15:50
uhh ya se convierton en una pareja que cuida plantas.. es un gran paso jajaj
Felcho
20 de Febrero, 2009 a las 17:34
jaja el chango es paternal, sin dudas
Anoia
20 de Febrero, 2009 a las 19:49
Cero plantas.
Quiero un gato!
ladyMirinda
20 de Febrero, 2009 a las 23:10
cuando era una inconsciente y tenía plantas porque me las regalaron, estaban divinas…ahi se me ocurrió que podía hacer un cursito para que estuvieran más lindas, hacerles hijitos, etc y las maté a todas!!! casi pido que me devuelvan el dinero del curso!! las quise cuidar tanto que les di vitaminas, las despurgué, bueh, les quise hacer tooooodo lo que había aprendido y literalmente me desforesté, pero ni una quedó, y no exagero! ahora empecé nuevamente, y adopté un helecho escuálido y bastante mañoso que no quiere prosperar…asi es la vida!
Lunatica
21 de Febrero, 2009 a las 5:45
No creo que vayas a querer tantos hijos como plantas.
las plantas no caminan como para que te tengan histerica todo el dia. Pero Elenita, ya te esta naciendo el instinto de querer criar cositas lindas. Sera que muy pronto tendremos alguna noticia de….???
Marypoppins
22 de Febrero, 2009 a las 11:41
Ayer me compré una de albahaca, media destartalada. La tengo en cuidado intensivo, a ver si la salvo.
Dice el Deshollinador que es una contradicción, porque si la salvo, nos la morfaremos poco a poco…
saludos!!
frida
23 de Febrero, 2009 a las 17:09
yo intenté dos veces con un romero…y no hubo caso, che. Tres, si tres, con una menta…no me resignaba…en fin ahora estoy en la dulce espera y lo unico que pido es ser mejor mama que jardinera!!!