Elena:
Me gustaría hablar con vos…
Chango:
Sí, me imagino sobre qué.
Elena:
¿Sobre qué?
Chango:
Te sentís mal, estás agobiada en la relación, algo así, ¿no?
Elena:
Sí, bah, siento que perdimos un montón de emoción. No tengo ganas de hacer nada, estoy cansada siempre… no encuentro la manera de sentir lo que sentíamos antes cuando estábamos juntos, no sé cómo hacer.
Chango:
Hmmsí, yo también estoy agobiado. Te veo siempre con cara de culo, estresada, pero a la vez odio tener que perder el tiempo con cosas triviales como pagar una factura, me parece que dramatizás todo, no sabés pasarla bien.
Elena:
Y, en parte puede ser porque soy obsesiva, pero por otro lado siento que no estás en sintonía conmigo, que no nos podemos comunicar como antes.
Chango:
No fluye, es cierto. Está como forzado, no nos podemos relajar.
Elena:
Y, no, porque estamos todo el tiempo con la cabeza en otra parte, en los problemas de todos los días. La convivencia es difícil pero antes era divertido… ahora no, ahora es una carga pesada, no sé qué pasó…

Chango:
Nos fuimos alejando, a veces es como si fuéramos dos extraños, me parece.
Elena:
Pero ¿vos me seguís amando?