Chango:

Elena:

Chango:
Es que no sé si ese es el punto.
Elena:
Cómo, no entiendo. Para mí es fácil. Si vos me amás, podemos seguir para adelante,  buscar una solución. Pero si a vos ya no te pasa nada conmigo y estás aburrido, no sé qué podemos hacer.
Chango:
Es que no funciona así. Mirá, no nos estamos llevando bien, no la pasamos bien, no podemos hablar como antes ni coger como antes… ¿Cómo voy a saber si te amo?
Elena:
… bueno… si tenés ganas de seguir intentando es porque me amás, supongo… y si no le ves el sentido es porque ya fue.
Chango:
¿Y a vos que te pasa?
Elena:
Yo ya te dije, estoy cansada. Pero no es que esté cansada de vos… a veces solamente necesito que me abraces y que me digas que todo va a estar bien, que las cosas se van a ir solucionando, que vamos a tener mejores laburos, que nos vamos a poder mudar, que sólo hay que pasar esta etapa que es mala pero que todo va a mejorar… y cuando te busco veo que estás en otra cosa, pensando en tus amigos o en tu familia, en tus proyectos, es como que a veces ni te das cuenta de que estoy ahí. Te comés la comida como si te cayera del cielo. La hice yo la comida ¿sabés? Y para comprarla tuve que aguantar que mi jefa me dijera que soy una inútil y que me borrara el laburo de una semana. Yo sé que es un embole la rutina, sé que te gustaría que las cosas fueran más excitantes, pero estoy haciendo lo que puedo.

Chango:
Bueno pero yo no veo eso. Yo veo una persona que está muerta por dentro, aburrida, que no tiene ganas de hacer nada… ¡yo también tengo problemas pero coger quiero igual! Vos a veces ni te sacás el jogging, es como que ni te interesa…
Elena:
Perdoname, el jogging me lo pongo a las 11 de la noche, hora a la que vos llegás porque todos los días tenés que hacer algo, hasta esa hora estoy con ropa de calle, peinada y pintada para ver si me decís que estoy linda, aunque ya nunca me decís nada.
Chango:
Sabés que siempre me parecés linda, no te lo tengo que andar diciendo. Pero no sé, hace mucho que estamos así. ¿Cuánto tiempo hay que esperar para darse cuenta de que uno se tiene que separar? ¿Cuánto es lo normal que tiene que durar una crisis? Qué se yo… ¿Es una crisis, es una etapa o es que no funciona? ¿La gente normal no coge? ¿Las demás parejas de qué hablan?

Elena:
Bueno, no sé, podemos ver qué nos pasa. Si querés nos tomamos un tiempo para extrañarnos y ver si tenemos un problema de amor o un problema de rutina.

Chango:
Bueno pero no podés estar con chongos, eh.
Elena:
Vos tampoco podés estar con chongas y ya sabés de quién te hablo.
Chango:
¡Pero tiene unas tetotas tan lindas…!
Elena:
Entonces nos separamos.
Chango:
No, bueno, hablando en serio… ¿de verdad querés que me vaya un tiempo?
Elena:
No sé… creo que si te vas me moriría.
Chango:
Nadie muere de amor, Elen.
Elena:
Sabés lo que quiero decir, tu presencia acá es muy fuerte. Yo sé que me quejo todo el tiempo pero si vos no estás… ¿Quién va a comer conmigo a la noche? ¿Quién me va a hacer reír? ¿Quién va a tapar el inodoro? ¿Para qué quiero esta casa, toda para mí?
Chango:
Yo si pienso en dormir sin vos me pongo a llorar.
Elena:
Pero a veces nos vamos a dormir juntos y ni nos hablamos. Por ahí si dormimos separados nos dan ganas de hablar y volvemos a encontrar lo que nos hacía querer ser novios, ¿no?
Chango:
Puede ser… pero también puede ser que no nos extrañemos y que no volvamos a ser novios nunca más.
Elena:
Es un riesgo que hay que correr, supongo.
Chango:
¿Querés correrlo?
Elena:
Sí. Pero si me entero que le tocaste las tetas te mato.