La vida con príncipe azul
Con el Chango siempre bromeábamos acerca del entonces lejanísimo momento de la separación.
Como la repartija de bienes es un momento tan desagradable, de esos que incluyen discusiones, insultos y golpes bajos por default, habíamos decidido establecer de antemano quién se quedaba con qué una vez que nuestro amor hubiera naufragado.
El DVD sería para él, junto con sus libros y las películas originales que hubiera adquirido antes y durante el concubinato, mientras que yo haría lo propio con mis objetos culturales, la cafetera, el revistero, todos los objetos del hogar -floreros, vajilla- y todas las películas copiadas, independientemente de quién fuera el propietario inicial.
Pero cuando armamos el testamento de nuestra relación todavía éramos muy novatos y no pensamos en ir actualizándolo a medida que incorporáramos nuevas posesiones.
Así que, hecha la división, Félix y sus hermanitos se quedaron conmigo. Trato de cuidarlos lo más amorosamente posible. Los riego, a veces los saludo y les pregunto cómo están y les hago mimitos, pero creo que extrañan a su papá tanto como yo.
A Félix ya no le nacen brotes nuevos, la menta tiene un día bueno y tres malos como si estuviera en plena adolescencia y la salvia exhibe todas sus hojitas para abajo como si fuera un mini sauce.
El único que parece estar contento es el orégano, que en un ataque de ira juvenil le comió las raíces al tomillo y le chupó toda la energía. De hecho tuve que cambiar a este último de maceta para ver si sobrevivía pero creo que no tiene salvación. Está casi completamente seco, y como si eso no fuera desastre suficiente, ahora el Chango me reclama la tenencia.
Chango:
Quiero pasar a buscar a los chicos.
Elena:
No, no podés, los estoy cuidando yo.
Chango:
Pero son míos también, ¡tengo derecho!
Elena:
No, no tenés derecho porque no vivís más acá y la que los cuida ahora soy yo, que soy la madre.
Chango:
Pero yo era el que los cuidaba antes, ¡vos ni siquiera sabés cuándo hay que regarlos!
Elena:
Sí que sé.
Chango:
Ah ¿sí? A ver, decime cómo está cada uno.
Elena:
….bien, muy bien, están todos sanísimos.
Chango:
Mentís, decime qué pasó.
Elena:
¡Nada! ¿Por qué tiene que pasar algo?
Chango:
Ufff dale, que vos sos muy buena administrando el hogar pero de plantas no entendés un pomo, decime, ¿le pasó algo a alguno?
Elena:
Bueno… el tomillo está muy mal, todo seco… no sé qué hacer, me fijo que siempre tenga la tierra un poco húmeda pero hace días que está así. No sé si se murió o puede rebrotar en algún momento.
Chango:
¡Cómo pudiste! Mirá, decí que si me los traigo a lo de mamá se los comen los perros, sino me iba ya mismo hasta allá a rescatarlos. Cuidalos mejor, ¿sí? Y me decís cómo evoluciona el tomillo, ¿por qué no googleás y te fijás cómo hay que cuidarlo?
Elena:
Ya lo hice pero no entendí nada. Quedamos en que no íbamos a hablar por un tiempo y no está funcionando…
Chango:
Ya sé, pero los chicos son un tema aparte, siempre vamos a estar en contacto, aunque sea por ellos. Además, quiero pasar a visitarlos, y de paso hablamos, pero todavía es muy pronto. La semana que viene ¿te parece?
Elena:
Sí, espero que el tomillo mejore… sino, ya que está seco, le saco las hojitas y las pongo en un especiero.
Chango:
¡Salvaje, lo dejaste morir! Te diría de todo, pero te tengo que dejar porque mamá ya hizo la comida y no le gusta que tarde mucho en ir a la mesa. Igual, te digo una última cosa y no quiero que te sientas mal pero… tratá de acordarte de cuál era el proyecto original y reflexioná un poco sobre tu comportamiento. Yo estoy aprendiendo sobre limpieza y vencimientos de facturas y estoy ayudando en la casa de mi mamá, el otro día lavé la ropa y la colgué… ¿Y vos? ¿Qué estás aprendiendo? El que mucho abarca, poco aprieta, no te olvides. Besos, mi tetoncita, te quiero mordisquear toda.
Ups…
Maldito Chango racional.
Basta de blogs de ingratas minas solas. ¡Estar felizmente en pareja es mucho peor! elenapaoloni@gmail.com
Jorge
16 de Marzo, 2009 a las 12:30
Hay como una mezcla rara de sentimientos en la conversacion… como que al principio estaba todo mal y termino todo medio raro que se yo! Aprender se aprende de ambos lados y en ese sentido le doy la razon al chango pero tambien lo veo demasiado “mamero” no se si eso lo va a dejar pensar con objetividad…
Suerte y Paciencia!!!
Romi
16 de Marzo, 2009 a las 12:31
Elen como te CAGO! mal mal!!… estara aprendiendo realmente?? y vos?? que aprendiste finalmente?… Lo de las plantas supongo que era todo en tono de chiste, porque creer que una planta puede ser como un hijo con regimen de visitas y todo… es muy fumado para mi!…
Saludos y a aprender la leccion!
Peter
16 de Marzo, 2009 a las 12:36
Y bue…. capaz que sale todo bien!
Javier
16 de Marzo, 2009 a las 13:01
Elen: el Chango es lo mas! No lo dejes ir! A proposito yo intenté ser padre soltero y maté a mi primer hijo (un cactus) debido a los graves problemas de comunicacione que teníamos (nunca pude entender que quería o lo que le pasaba) asi que decidí reincidir con una “cuadrupeda destroza-todo labradora” y con esa la llevo mucho mejor xq me avisa cuando tiene hambre o está aburrida o le duele algo. Quizas deberian probar con una especie diferente y mas expresiva. Abrazo desde San luis.
Naty Alabel
16 de Marzo, 2009 a las 13:15
Elena, no uses a los hijos de rehén! soy hija de divorciados, no los metan a ellos en el medio o van a sufrir…ah, cierto que eran plantas…no importa, funciona igual.
(des)encontrada
16 de Marzo, 2009 a las 13:36
jajajaa… uds están loquisimos!
Muy divertido!
besos
D
ana
16 de Marzo, 2009 a las 13:47
Justo ayer pregunté cómo lo estaban llevando los niños! jijiji
No me parece tu charla fumada para nada, nosotros tenemos un gato y lo hablamos varias veces. Siempre digo que me lo quedo yo porque me lo regalaron a mi, pero mi marido dice que va a pedir régimen de visitas!!!
Asi que te entiendo…
Saludos!
Romi
16 de Marzo, 2009 a las 14:48
Ana, una cosa es un gato y otra una planta!! dejemonos de joder!
Yo
16 de Marzo, 2009 a las 16:13
diría de todo, pero te tengo que dejar porque mamá ya hizo la comida y no le gusta que tarde mucho en ir a la mesa
Coñooo la mami no espera???y tu te tienes que aguantar los gritos porque lo has desperado para comer???
http://masvalepajaroenmano.wordpress.com/2008/05/05/una-terrible-afeccion/
Te digo lo que a mi madre cuando va a las maquinas de apuesta….haz lo que quieras pero luego no te quejes
devil A
16 de Marzo, 2009 a las 16:21
Y si siguen en pareja en casa separadas?
El fracaso de una convivencia implica el fracaso del amor?
Jote
16 de Marzo, 2009 a las 16:33
no es una separacion separada..
no se hablen. no sepan nada del otro!!!
tomense tiempo y distanciaaa
Matías
16 de Marzo, 2009 a las 17:02
Vamos! que el Chango está aprendiendo!
ana
16 de Marzo, 2009 a las 18:07
Romi, querés que te mande un video con mi vieja hablandole al jazmin???
ana
16 de Marzo, 2009 a las 18:08
después de contar eso, no es para tomarme muy en serio, no?
((...gi!...))
16 de Marzo, 2009 a las 18:34
jajaja es que me haces reir elen!!!
pero te puse bien hablar con él, no?
aunque sea de los chicos!
Beso
Moni
16 de Marzo, 2009 a las 20:06
Elen, es un dulce. ¡Ojo igual con eso de “estoy ayudando” porque es más de lo mismo!. Uno ayuda con las cosas que no son su propia responsabilidad.
Argénida Romero
16 de Marzo, 2009 a las 20:10
Te digo a ti…que Chango que está exigente.
eushinashina
16 de Marzo, 2009 a las 20:57
estoy de acuerdo con Moni… no vale irse para vivir con Mamu… !!!!!!!!!
Juan Carlos
17 de Marzo, 2009 a las 1:16
si, concuerdo, hasta que no dejen de hablar por un tiempo ninguno de los dos habra pasado por una separación en serio, yo entiendo la buena onda y que se quieren, pero no sirve, porque no alcanza. No hay distancia, no hay perspectiva. Quizas les lleve mas tiempo poder hacerlo porque lo de las plantas es una mera excusa…. para no hacerlo.
Lamento si suena duro, pero peor es hacer como que no pasó nada…
IAN
17 de Marzo, 2009 a las 16:19
Siempre Juan Carlos mandando la justa.
Coincido totalmente, si quieren ver las cosas en perspectiva tienen que dejar de verse y/o hablarse por un tiempo, sino no sirve para reflexionar nada.
Ahora, la idea de Devil A de volver a la etapa de seguir sin convivir tambien es buena, solo que me parece poco viable cuando se quiere llevar a la práctica, las relaciones nunca vi que pudieran dar marcha atras y retomar una etapa anterior.
Mi consejo Elen es que no apures las cosas, sino vas a verte metida de nuevo en la misma situación en que estabas antes de la separación. La clave está en que hagan esta pausa como debe ser, sin verse o hablarse intentando cada uno seguir su vida, pensar bien las cosas y analizar realmente lo que sienten, una vez que no tienen dudas recién ahí hacer lo que corresponda.
Lilu
17 de Marzo, 2009 a las 18:09
Si hay amor, cual es el problema?
Coincido con IAN en su consejo.
Quiero ser una mantenida
17 de Marzo, 2009 a las 21:07
Aflojen chicos, pero con la planta de hierba, canaabis, marihuana…