No podría decir que no lo quiero, pero ciertamente soy incapaz de afirmar que tengo algún tipo de sentimiento positivo por el orangután que usurpó mi casa utilizando como pretexto una supuesta historia de felicidad pasada y escudándose en mi boludez extrema.

Así que este fin de semana lo pasé en el depto de Maxi, mientras el Chango hacía quién sabe qué cosas en lo que solía ser un nidito de amor.

No dejé mi cepillo de dientes, ni guardo una bombacha extra en un cajón, pero siempre que voy para allá me siento cómoda. Y no es porque esté todo limpio, sino porque siento que puedo estar tranquila y no me voy a sentir como Doña Florinda fregando trapos en ruleros.

Elena:
¿Cuánto tardaste en olvidarte de tu mujer?
Maxi:
No me olvidé.
Elena:

Maxi:
No la amo más, pero no me olvidé. No está bueno olvidarse, eh. No te digo que tengo un portarretratos con la foto de ella en la mesa de luz, pero después de un tiempo pude quedarme con los buenos momentos y dejar pasar los otros.
Elena:
¿Hiciste un balance positivo de una relación con una mina que te fue infiel y te dejó solo con el TOC y haciendo un tratamiento?!
Maxi:
Sí.
Elena:
Mentira.
Maxi:

Elena:

Maxi:
Bueno, sí, mentira, ¡pero no me digas que no sería lo más sano para todos!
Elena:
Qué se yo, a duras penas puedo no desearle el mal al Chango.
Maxi:
Si le deseás el mal no quiere decir que todavía lo quieras, digo, te lo aclaro porque seguro estás pensando eso y te da dudas.
Elena:
!!
Maxi:
Solamente quiere decir que tenés el ego lastimado y que no te perdonás a vos misma el error de haber seguido con tu relación. Dejalo ir, te va a hacer bien. No lo digo para que estés conmigo, lo digo por vos.

Elena:
¿Vos hiciste eso?
Maxi:
Me costó años, pero sí.
Elena:
¿Por eso empezaste a ir a lo de Adrián?
Maxi:
Empecé a ir por el TOC, porque pensaba que eso había arruinado mi relación, pero al final me dí cuenta de que lo que había arruinado mi relación era la relación misma, que no daba para más. Ella por algo me cagó, algo le faltaba, o algo me quería decir.

Elena:
¿Que estaba caliente con otro tipo y no tenía los huevos para dejarte entonces cogía con otro a tus espaldas?

Maxi:
…Ponele!
Elena:
¿Quién era el tipo?
Maxi:
Un amigo de ella que también era conocido mío.
Elena:
Me siento identificada. No se llamaba Jul ¿no?
Maxi:
Francisco, un sorete hijo de puta sin escrúpulos.
Elena:
La verdad que lo llevás bárbaro, eh, ¡se nota que hiciste las paces con tu pasado!
Maxi:
Haz lo que yo digo, no lo que yo hago.
Elena:
¿Puedo desear que le pasen cosas malas al Chango?
Maxi:
Por supuesto, no te sientas culpable. Ahora tengo que interrumpir la conversación un minuto… ¿qué dijimos de los posavasos? Plis, usalos que si no quedan marcas en la mesita.

Elena:
Perdón.
Maxi:
Todo bien, ya te va a ir saliendo solo a medida que te vayas instalando.

(Este post va para Grisel y Gonzalo changuista, que están leyendo el blog a la 1 de la mañana)