El sábado volví a casa a media mañana, después de dormir en lo de Maxi. El Chango pasaba el trapo de piso mientras escuchaba Gimme Shelter a todo volumen. Estaba, por supuesto, en calzoncillos y ojotas. Parecía contento.

Chango:
¡Buen día! Hay cuernitos de grasa sobre la mesada.
Elena:

Chango:
¡Uuuuuuh! Recién me doy cuenta… ¿podrás tomártelo con humor? Olé el Poett primavera…
Elena:
¿Son cuernitos de los grandes y blanditos o de los chiquitos y arenositos?
Chango:
Grandes y blanditos.
Elena:
Genial, esos son los que me gustan, la diferencia es abismal ¿viste?
Chango:
Cada panadería es un mundo. Tendríamos que ponernos una que se llame “Factura expuesta”.
Elena:
¡Muy bueno! También me gusta “Pasando factura”, que es menos creativo pero de mejor gusto que “Las bolas del fraile”, o “Las tortitas negras”.

Chango:
Sep… Y al lado ponemos una pizzería para nerds: “The faina fantasy”.
Elena:
¡Es genial! ¡Mucho mejor que “La torre de pizzas”.
Chango:
Me dieron ganas de amasarme unas pizzas.
Elena:
Dale, “cuernitos”.