En casa de Mejor Amiga las cosas son extrañas. No hay horarios, se come rico y sano, hay un aroma delicioso; pero sobre todo, se respira tranquilidad.

Pasé estas últimas noches con ella, y lejos de sentirme una histérica conflictuada, estoy en la búsqueda de mi (departamentoenel) centro.

Así que hoy quiero compartir con ustedes lo que aprendí junto a esta santa, que siempre acude a mi rescate y me ayuda a poner las cosas en perspectiva. (¡Chupala, Adrián!)

1) Al comer
Al contrario de la creencia popular, el helado y el chocolate no deben ocupar los primeros lugares en la lista de alimentos a ingerir como mujer en crisis. Sucede que, luego del lanzamiento de películas como “El diario de Brigdet Jones” y series como “Friends”, estos pecaditos han tomado una connotación negativa cuando son consumidos de noche y en jogging: inmediatamente se los asocia con soledad, depresión y falso girl power.

Mejor Amiga recomienda:
Cocinar recetas de Narda y pasarse horas en la cocina intentando descifrar las instrucciones, luego de haber invertido la tarde entera en comprar los ingredientes. La ilusión de preparar platos gourmet con componentes premium nos hará sentir verdaderas damas y no escapistas autodestructivas.

2) Al comprar ropa interior
Cuando una mujer no sabe qué demonios hacer con su vida, recurre a la lencería. Es común, entonces, cometer el error de adquirir tangas estridentes, corpiños de encaje color coral o camisolines cuyos finos breteles se romperán en la primer vuelta que demos (solas) en la cama; todo esto con el objetivo simplista de sentirnos “unas diosas”. Demás está decir que usar estas prendas para estar en casa con la gata nos generará angustia, además de ser una muestra de dudoso gusto.

Mejor Amiga recomienda: A esta altura no importa mucho lo que lleves debajo de la ropa, sino cómo te veas vestida, por si te cruzás por la calle con tu ex. Recorré las lencerías de barrio en busca de las viejas gordotas que se conocen todos los modelos de corpiño y elegite algunos que calcen perfecto. Con el mismo criterio, comprate un jean recto, azul oscuro y de tiro medio, que disimule la panza. Con buenas tetas y buen culo, la vida es más luminosa.

3) Al salir
El saber pagano nos indica que lo mejor es descoser la noche en bares y boliches, ahogarse en alcohol y encamarse con un desconocido, o al menos coquetear descaradamente con cualquiera. En la misma onda figuran los patéticos clubs de strippers y las fiestas “de un amigo de un amigo de un amigo de mi primo, en Devoto”. ¿Cuál es el resultado? Llegamos a casa a las 8 de la mañana del día siguiente, descompuestas, con el maquillaje corrido y añorando los tiempos en que dormíamos plácidamente al lado de nuestro simio.  Lejos de orientarnos sobre el camino a seguir, esta actitud solo nos llevará al consultorio del terapeuta.

Mejor Amiga recomienda:
Nada mejor para la cabeza que… usarla. Conviene ir al cine, a muestras de arte, obras de teatro o recitales y a finas casas de té, siempre con una amiga. Evitar los grupos para no sentirse Sex and the city y terminar gritando “¡¡No hay hombres!!” mientras escupís torta de ricotta.

Estoy de buen humor. Suspendí la sesión con Adrían (chupala) y a la tarde me voy a la World Press Photo. Me como el mundo. Eso sí, tengo que volver temprano para ponerle comida a la gata y ver que el Chango no me haya prendido fuego el depto. ¡Pero no me digan que los consejos no son buenos!