El Chango ordenaba su ropa prolijamente -tan prolijamente como puede, en realidad, o sea doblada “en cuatro” como un papel- para colocarla en un bolso.

Mientras, charlamos tranquilos por primera vez en mucho tiempo.

Chango:
¿Cómo le fue a tu amiga con el chongo?
Elena:
Más o menos.
Chango:
¿Por qué?
Elena:
Hubo algunas cosas que no le cerraron… Dice que el pibe tenía un calzoncillo horrible, por ejemplo. Y que se comió la última empanada sin preguntarle a ella si la quería, cosas así. Y después parece que no se quiso quedar a dormir.
Chango:
Y… pasa que si se queda a dormir la primera vez ya establece un compromiso y la mina después se enamora.
Elena:
¡Pero el tipo aceptó ir a cenar a la casa de ella! ¡Eso ya es un compromiso! ¡Si no la lleva a comer afuera y después al telo! Si la mina cocina, hay un cierto compromiso. Por lo menos se tiene que quedar a dormir.
Chango:
Ni a palos. Telo es para algo ocasional. Ir a la casa es algo un poco más que ocasional porque significa que te cabe la mina como para charlar además de ponerla. Pero de ahí a quedarse a dormir hay un paso enorme. Ojo, te digo, por ahí el tipo ronca o se caga mientras duerme y no quería que ella supiera tan pronto.
Elena:
Apa, eso puede ser… pero vos siempre te cagás cuando dormís y no tuviste problema en avisarme.
Chango:
Pero porque me sentía cómodo con vos. Y aparte, hablando en serio, mis ronquidos tapan cualquier pedo.
Elena:
Eso es cierto. Bueno y parece que el tipo le dijo que se tenía que levantar temprano y todo eso, y se fue después de coger.
Chango:
¿Justo después de coger?
Elena:
Hmm no, creo que tomaron algo y miraron un poco de tele abrazados y recién tipo 1 de la mañana el tipo se fue.
Chango:
¿Le  dio un beso en la boca?
Elena:
Le dió un beso de lengua.
Chango:
Para mí no hay nada raro en todo eso, que no sea quisquillosa.
Elena:
La verdad, ni que el tipo se hubiera tirado un pedo adelante de ella…
Chango:
Tal cual.

Como amigos charlamos, ¿no?

(¿Hay que quedarse a dormir o pedirse un taxi?)