Chiche llamó varias veces después del Incidente Laurita. Todas las veces atendí yo y le dije que Maxi estaba bien, pero Maxi estaba en franca regresión al TOC.

El lunes no fue a trabajar; dijo que se quedaba programando desde la casa, aunque en realidad ni tocó la laptop. Con el pelo sucio y con la remera que había usado para dormir, se dedicó a dar rienda suelta a su pasión por el orden.

Primero ordenó el cajón de los cubiertos. Sacó todo, lavó tenedor por tenedor, les pasó una gamucita y los puso en diferentes pilas. Luego retiró el cajón de la mesada, lo lavó y secó, e hizo lo propio con el cosito en el que se encajan los cubiertos. Después acomodó pieza por pieza y pasó al cajón siguiente: el de los repasadores.

Dobló cada uno en cuatro, cuidando que tuvieran exactamente el mismo tamaño y los clasificó según su uso (eso me lo explicó él porque para mí son todos lo mismo) y su color.

Elena:
¿Para qué hacés todo esto?
Maxi:
Hay que hacerlo hoy.
Elena:
?
Maxi:
sí porque sino cuando querés agarrar un cubierto tenés que buscar y perdés tiempo, y lo mismo pasa con los repasadores, que no tienen que estar mezclados.
Elena:
Ah… entiendo… ¿Y querés que hablemos de Laura o de tu mamá?

Maxi:
Sí, después de que termine con el armario de las toallas, plancho algunas camisas y hablamos.
Elena:
Aaaah, y ¿con qué criterio vas a ordenar las toallas?
Maxi (sin dejar de doblar repasadores):
Con el de siempre. Cada juego por separado, abajo el toallón y arriba la toalla, por color. Después, en la pila del medio los toallones sueltos, los más grandes abajo y los normales arriba; y a la derecha las toallas sueltas. Y en la pila de atrás van las más viejas y listo.
Elena:
Y de Laura no querés hablar…
Maxi:
sí, sí, pero después.
Elena:
Hagamos así: yo te ayudo a ordenar con tu criterio y mientras ordenamos vos me contás bien qué pasa, ¿sí? No es de celosa, pero te veo mal, no sé qué pasa… Vos sabés todo lo que pasa con el Chango y a mí me hace bien contarte…
Maxi:
No, no, las toallas las doblo yo porque vos las doblás al revés, es que Laura el otro día me dijo algo que no te conté.
Elena (con tono de boluda:
¿Te dijo algo feo?
Maxi:
Me dijo que se había enterado de que yo estoy mejor del TOC y que quería darme otra oportunidad porque tenemos que estar juntos.
Elena:
Bueno, tampoco estás taaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaanto mejor del TOC, eh…
Maxi:
Vos porque no me viste antes. Ahora estoy de diez, antes, por ejemplo, tenía distintas toallas para la semana y para los findes, y tenía los cubiertos separados por parejitas.
Elena:
¿Cómo es por parejitas?
Maxi:

Por parejitas. Cada tenedor tenía su cuchillo y si se mezclaban yo me ponía muy nervioso y a veces gritaba ¿entendés? Y ahora ella dice que si yo no soy más así que quiere volver.
Elena:
¿Y vos querés volver?
Maxi:
¡No! ¡Quiero que se vaya! ¡Me pone nervioso! ¡Mirá cómo estoy!
Elena:

sí, tenés el pelo espantoso, bueno, si necesitás que me vaya no hay problema, a mí me encanta vivir acá por lo limpio que está todo, pero no tenés obligación. Si querés me vuelvo a casa y nos seguimos viendo más tranquilos y te doy una mano con lo de Laura.
Maxi:
No sé… también tendrías que volver a tu casa para sacar al Chango.
Elena:
Me mata tu sutileza. ¡Que te juego que yo lo rajo al Chango antes de que a vos se te pase la regresión y dejes de clasificar cosas como loco!
Maxi:
¡No es como loco! Ahora, somos un desastre, ¿tendremos que volver a lo de Adrián?
Elena:
Ni a palos, yo ya le cancelé dos turnos y estoy espléndida.
Maxi:
Sí, yo también estoy espléndido.
Elena:
Sí, los dos, re sanos.
Maxi:
Totalmente.

Y supongo que debería ponerme mucho más histérica de lo que estoy, pero tengo ganas de ponerle onda. Vuelvo a casa, chicos, y con los tapones de punta. (Mientras busco departamento, claro).

Ahora, esta Laura… qué loco, ¿seremos todas así? ¿Por qué no podemos dejar ir a nuestros ex y reconocer que se terminó? ¿Está bien pensar que una relación fracasó por algo en particular y que, eliminado ese “algo”, se puede retomar el vínculo como si nada? ¿Está bueno querer a alguien sólo si corrige un determinado defecto? Qué, ¿si no no lo querés? ¿”Ah, no, me encantás pero si no te ponés el diente que te falta lo nuestro no va funcionar”?

Me la imagino alta, con pelo largo, fina, de esas que usan aros de perlas como nenas bien pero siempre tienen cara de culo. Seguro soñaba con casarse con Maxi y tener hijitos, vivir en una casa bien decorada y dedicarse a hobbies varios sin trabajar. Imagino que a Maxi le gustaba por linda y tranquila, y que en mí ve todo lo contrario: una desequilibrada simpática que está en la misma que él, tratando de zafar de una vida que le hacía mal.

Ojo, por ahí nada que ver, pero yo me la imagino así.

(¿Cómo se imaginan uds. a las ex de sus novios? )