Elena:
Vengo a que me des el alta.
Adrián:
No.
Elena:
¿Por qué?
Adrián:
Porque todavía nos queda mucho que trabajar.
Elena:
Nada que ver. Mirá: desde que vengo acá me separé, me mudé, dejé mi laburo en el Estado, lo único que me queda es bajar de peso y para eso tengo que ir a un profesional que me de una dieta de 25 calorías por día, o bien me drene la grasa quirúrgicamente, aunque eso me da miedo.

Adrián:
No te voy a dar el alta.
Elena:
¡Pero no es justo! ¡Ya hice todo!
Adrián:
¿Me estás cargando?
Elena:
…No…
Adrián:
Bueno, te cuento que ahora te tenés que adaptar a la ciudad, a estar sola y a ser independiente. Además, tenemos que asegurarnos de que tu autoestima no te lleve otra vez a una relación destructiva, que no engordes y que no te empieces a acostar con cualquiera con la falsa idea de que eso es “vivir la vida”.
Elena:
Uuuuh qué mala onda, viejo, dejame disfrutar.
Adrián:
Después del cuarto pibe con el que hagas el amor te vas a sentir vacía y seguro vas a terminar llamando a tu ex.
Elena:

Adrián:
Es decir, sos mi paciente hace un año y todavía no te ví tomar una decisión madura de una. Siempre das vueltas y te golpeás la cabeza contra la pared cinco o seis veces hasta darte cuenta de lo que tenés que hacer. la idea es que ahora aprendas a ser más prolija y pensar antes de actuar y no sobre la marcha. Hasta ahora hiciste muchos avances pero sufriste mucho en el camino. Esta terapia te tiene que servir para creer en tus convicciones y dejar de dudar cada vez que tenés que decidir algo. Todavía te falta, estás muy inestable.

Elena:
….”¿hagas el amor?”

Adrián:
Es que estoy grabando la sesión.
Elena:
¡¡¿¿Estás grabando esto??!! ¿¡Pero qué sos, Rolón?!
Adrián:
Uf, qué golazo escribir un libro y vivir de eso…
Elena:
Dios mío, dame el alta ya.
Adrián:
El mes que viene lo volvemos a charlar.
Elena:
Me parece bien, pero no te doy mi consentimiento para reproducir nada de lo que yo te diga acá.
Adrián:
Aaayyy eeeeellla que es taaan interesanteeeee…
Elena:
¡Pero si me estás grabando!
Adrián:
Bien, vamos a terminar acá. Te dejo con una pregunta: ¿Por qué siempre tenés que tener una respuesta para todo? ¿Qué pasa si no tenés respuesta? Y cierro con un comentario personal, si me permitís: no sos gorda, sos pulposa.

¿Alguien tiene el teléfono de Defensa al Consumidor?