(de uno de los dos)

Mientras preparo el nuevo blog, vamos a ir dando adelantos por acá, ¿vale?

¿Quedás o no quedás?

Una cita no es otra cosa que un casting. Te preparás para que no se noten tus defectos, ponés tu mejor cara y ensayás tus mejores anécdotas. Yo siempre cuento que hice un programa de radio cuando estaba en la facultad, que me recibí a los 22, que escribo para Oh La La y en Gataflora, que bajé 20 kgs. en un año y sé arreglar las cosas de la casa.

Y supuestamente él hace lo mismo, y los dos se dedican por un par de horas a actuar de la mejor versión de sí mismos.

Así pasan los meses y el casting se va prolongando porque ningún candidato nos termina de convencer, o bien no le interesa y fue al casting para ver qué onda.

Pero ¿cómo elegís quién se queda con el papel? ¿Es el más bueno? ¿El más lindo? ¿Con el que más te  divertís? ¿El que tiene el trabajo más estable? ¿El que huele mejor? ¿Es para protagonista o reparto? ¿Existe esa diferencia o todo depende de la impresión que te cause? ¿Importa si paga él? ¿Queda mal si pagás vos o es lo mismo? ¿Qué te tenés que poner? ¿Esta todo bien si él usa ojotas?

En serio. ¿Está todo bien si usa ojotas? Porque a mí me parece que no. ¡Las ojotas son para la playa!