La vida con príncipe azul
Elena:
…y entonces ahí me dijo que la espontaneidad no es lo mío.
Adrián:
¿Qué pensás que quiso decir?
Elena:
Que tengo un palo en el orto todo el tiempo, o algo así, qué sé yo, igual es cualquiera, yo puedo ser espontánea. ¡El otro día compré chipá en Retiro! ¡Si eso no es ser espontánea no sé qué es!
Adrián:
Es [...]
Estela es de esas suegras inimputables. No se puede decir que sea una mala persona. Ni siquiera demasiado zorra, más allá del componente ontológico de zorrismo que conlleva su rol de suegra.
No es antipática, pero definitivamente está muy alejada de la simpatía. Tampoco es maleducada, aunque a veces se acomoda las medibachas mientras sirve los [...]
1)
Chango:
Fui a un pizza libre y después salí con los chicos, si no me creés problema tuyo, pero yo no te debo ninguna explicación. ¡Vos estás saliendo con un chongo!
Elena:
Entonces decile a tu mamá que no me llame más a mi casa porque vos y yo no tenemos más nada que ver.
Chango:
Esperá. ¿Te pone celosa [...]
Ya ni me acuerdo del día en que conocí a Estela. Lo que sí sé es que no importó mucho lo que tenía puesto ni lo que dije, porque el milagro era que por fin había llegado una tarada para llevarse al nene… ¡y con facturas!
Esta vez las cosas eran un poco diferentes. No solo [...]
Después de mi reacción del otro día, la verdad es que me quedé un poco asustada… Quizás con tantos años de Albóndiga haya perdido la perspectiva.
Por ejemplo, a veces me sorprenden gestos que para los demás son normales, como un mensaje de texto para ver cómo me fue en el dentista, o un chocolate regalado [...]
Cuando empezás a ver a alguien es difícil encontrar el ritmo indicado para que las cosas vayan sobre rieles.
Lo ideal es que ambas personas se vayan enganchando de a poco, o que, si lo hacen enseguida y en medio de un torrente de pasión incontrolable, sea más o menos al mismo tiempo y con la [...]
Ayer iba caminando por Marcelo T. moqueando, cagada de frío, con múltiples capas de ropa y un gorro coya para que no se me congelaran las orejas cuando me pareció ver a Jul.
Digo “me pareció”, pero es casi imposible confundirla. Jul es alta, y en vez de tetas tiene dos melones que se empecina en [...]
Con el tema de la gripe porcina, los obsesivos, paranoicos, exagerados y víctimas de los medios tienen la excusa perfecta para dar rienda suelta a sus excentricidades, y mientras el Chango se limpia la boca con la misma servilleta que usó para sonarse la nariz y yo tomo agua de un vaso que hace dos [...]
Maxi me sirvió los ravioles en un plato cuadrado color negro, que decoró con una hojita de albahaca. La salsa de tomate era casera, y no tenía ajo porque sabe que no me gusta. Después volvió a la cocina a buscar su porción, pero me impacienté un poco porque tardaba en volver.
Elena:
¿Qué hacés?
Maxi:
Cuento los ravioles.
Elena:
¿Estás [...]
Cuando recién lo estaba empezando a conocer, el Chango me parecía un hombre refinado, culto, con buen gusto. Lejos estaba de esos borrachitos inmaduros a los que estaba acostumbrada, y no tenía nada ver con los niñitos conflictuados que tanto abundaban en mi facultad.
Los primeros meses los pasamos viendo películas independientes y cenando comida china [...]
Basta de blogs de ingratas minas solas. ¡Estar felizmente en pareja es mucho peor! elenapaoloni@gmail.com